Como terapeuta, mi enfoque está basado en la empatía, el respeto y la profunda escucha. Creo firmemente en crear un espacio seguro y libre de juicios, donde mis pacientes se sientan escuchados, comprendidos y acompañados en su proceso. Mi intención es guiar cada sesión con sensibilidad, adaptándome a las necesidades y ritmos de cada persona, y siempre respetando su singularidad.