Soy una persona empática, curiosa y profundamente respetuosa. Me interesa crear un espacio donde cada persona pueda sentirse escuchada sin juicio, con la confianza de hablar de lo que le pasa tal como le pasa. Creo en una práctica ética y cuidadosa, donde la palabra tenga un lugar y donde el proceso pueda desarrollarse con tiempo, profundidad y autenticidad.
Trabajo desde el psicoanálisis contemporáneo, integrando distintas perspectivas y recursos según las necesidades de cada persona y los momentos que atraviesa en su proceso. No concibo la terapia como algo rígido o estandarizado: cada historia es única, y por eso adapto mi forma de acompañar a lo que cada paciente requiere, ya sea un espacio más reflexivo, contenedor, exploratorio o orientado a abrir preguntas.
Me mantengo en formación continua porque la curiosidad y el aprendizaje son parte esencial de mi trabajo y de mi crecimiento personal. Disfruto de acompañar procesos en los que la persona pueda encontrarse consigo misma, comprender lo que le sucede y habilitar nuevas formas de estar en el mundo.