<p>Hoy, 24 de julio, se celebra el Día Internacional del Autocuidado —un momento para hacer una pausa, reflexionar y honrar la resiliencia de todos los colegas en los sectores humanitario, de mantenimiento de la paz y de desarrollo, especialmente aquellos que sirven en puestos de misión difíciles.</p><p>Este mensaje es para mis amigos y colegas profesionales, tanto los que conozco personalmente como aquellos que quizá nunca llegue a conocer—quienes se presentan cada día en formas difíciles, a veces invisibles.</p><p> </p><p>💔 Pérdidas que nos recuerdan nuestra humanidad</p><p>En tiempos recientes, hemos lamentado la pérdida repentina de colegas que dejaron este mundo demasiado pronto—amigos y profesionales en sus 40, 50 y 60 años, provenientes de diferentes agencias, misiones y nacionalidades. Hemos sido testigos de evacuaciones médicas de emergencia y varias hospitalizaciones, no solo por enfermedades físicas, sino también por síntomas psicosomáticos: cuando el cuerpo expresa el dolor que el corazón calla.</p><p> </p><p>🧩 Las múltiples formas de sobrellevar</p><p>En los puestos de misión difíciles, cada persona afronta las circunstancias como sabe. No existe una fórmula única.</p><ul><li>Algunos nos volvemos <strong>adictos al trabajo</strong>, no solo por deber, sino como forma de distraernos del estrés o del entorno.</li><li>Otros comemos más de lo que necesitamos o de lo que nuestro cuerpo pide, subiendo de peso “sin causa”, intentando llenar algo que no podemos explicar.</li><li>Algunos bebemos con más frecuencia—no porque haga calor, sino para calmar lo que no podemos expresar.</li><li>Algunos nos aislamos en nuestras habitaciones todo el fin de semana, agotados por la carga emocional de la semana, o porque sentimos que no podemos contar con nadie.</li><li>Muchos luchamos con el sueño. Las noches reparadoras se vuelven raras. En la noche, nuestros únicos compañeros son nuestros pensamientos.</li><li>Muchos guardan silencio sobre problemas personales o profesionales—ya sea con la familia, colegas, administración, logística, seguridad, o incluso sobre eventos potencialmente traumáticos.</li></ul><p>Y todo esto sucede. A menudo sin ser notado. A menudo sin apoyo. Al menos uno de nosotros ha vivido alguna de estas situaciones; por eso escribo en plural.<br>Incluso pequeños actos de autocuidado—como decidir desconectarse del correo electrónico después de las 6:00 p.m.—a veces se malinterpretan, vistos como falta de dedicación. Pero no lo son. Son protección.</p><p>🔄 Responsabilidad, no egoísmo</p><p>El autocuidado no es egoísmo. Es una responsabilidad.<br>Tener dos líneas telefónicas, terminar tu jornada laboral a las 5:00 o 6:00 p.m., y buscar desconectarte los fines de semana—aun si sigues en la misma energía de toques de queda, alertas de emergencia y maletas listas—son formas de protegerte.<br>Muchas oficinas centrales promueven estas prácticas, pero en el terreno, a menudo se malinterpretan o se descuidan.</p><p>💬 Normalicemos el autocuidado en nuestro sector</p><p>Hablemos abiertamente del autocuidado—no con culpa o vergüenza, sino con solidaridad y respeto.<br>Nuestro valor no se define solo por el rendimiento, la disponibilidad o la eficiencia. Está enraizado en nuestra humanidad.<br>Cuida de ti mismo para poder cuidar de otros. Siente lo que es correcto para ti, escucha lo que tu cuerpo y tu corazón te piden: descansa, haz yoga, lee, conversa, camina descalzo, abraza árboles, escribe, llora, reza, haz ejercicio, contempla el amanecer o el atardecer… lo que sientas correcto, hazlo.<br>Y si un día sientes que necesitas detenerte—detente.<br>Por ti.<br>Por quienes te aman.<br>Por quienes amas.<br>Por las comunidades a las que sirves.<br>Y luego regresa cuando estés listo.</p><p><strong>Gracias, gracias, gracias por elegir este camino y por permanecer aquí. Por favor, cuida de ti mismo.</strong></p><p>#SaludMental #DíaDelAutocuidado #TrabajoHumanitario #MHPSS #ConstrucciónDePaz</p><p> </p><p> </p>