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Macarena Deriu

Macarena D.

  • Psicoterapeuta
  • Psicólogo
  • Psicólogo clínico

Experiencia: 

3 años

Idioma: 

ES

Certificados: 

7

Solicitó: 

Administración

Distrito: 

Comuna 13

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  • Educación
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Competencias adicionales:
No trabajo con:
Trastornos mentales
Menores de 12 años
Niños con necesidades educativas especiales (NEE)
¿En qué puedo ayudar?

Soy Licenciada en Psicología Clínica, con orientación en psicoanálisis contemporáneo y formación continua en trabajo con adultos, parejas y familias. Además, me especializo en perinatalidad, lactancia y los primeros meses de crianza, integrando la dimensión vincular y emocional del inicio de la maternidad y la paternidad.

En mi práctica clínica, trabajo desde una escucha atenta y profunda, orientada a comprender qué se pone en juego en los vínculos, qué experiencias se activan en los momentos de crisis y cómo ciertas historias personales tienden a repetirse. Mi enfoque busca abrir nuevos sentidos y habilitar transformaciones sostenidas, acompañando a cada persona en un proceso propio, singular y respetuoso de sus tiempos.

Acompaño especialmente a personas que atraviesan:

• Crisis vinculares o dificultades en las relaciones afectivas

• Duelos amorosos, separaciones y rupturas abruptas

• Maternidad y paternidad en los inicios de la crianza (puerperio, lactancia, relactación)

• Ansiedad, inseguridad, sentimientos de culpa y exigencia excesiva

• Dinámicas familiares complejas y conflictos de larga data

• Procesos de reorganización personal, redefinición de vínculos y momentos vitales críticos

También realizo terapia de pareja, trabajando aspectos como la comunicación, el desgaste, las crisis vitales, los desacuerdos en la crianza y modos de parentalidad, reorganizacion del sistema familiar y tensiones en la covivencia, el impacto de la llegada de un hijo en la relación.

Concibo la terapia como un espacio humano, riguroso y cuidado, donde hablar de uno mismo con verdad sea posible y donde cada persona pueda encontrar claridad, sostén y modos más habitables de estar en su vida y en sus vínculos.

Acepto aquí

Dirección Avenida Juramento

Distrito Comuna 13, Belgrano

Enfoques y métodos en los que trabajo:

Soy Macarena Deriu, Licenciada en Psicología Clínica con orientación en psicoanálisis contemporáneo y asesora en lactancia. Trabajo en el campo perinatal y del vínculo temprano porque creo profundamente en el valor de los comienzos: en esas primeras experiencias se juegan movimientos, preguntas y sensaciones que muchas veces marcan el recorrido. Acompaño a madres, padres y familias en los primeros meses de crianza, procesos de lactancia y relactación, así como en los desafíos emocionales que trae el inicio de un nuevo vínculo.

También trabajo con adultos, parejas y familias en cualquier momento vital en que algo se desestabiliza, se tensa o necesita ser pensado con otros tiempos: duelos amorosos, crisis vinculares, dificultades en la pareja, patrones que se repiten, ansiedad, culpa, autoexigencia o sensación de desconexión con uno mismo.

Me interesa ofrecer un espacio profesional, cálido y humano, donde hablar sin juicio sea posible y donde lo que necesita ser dicho encuentre un lugar y un sostén. Mi enfoque prioriza la singularidad, la escucha y el respeto por el ritmo de cada proceso. Suelo acompañar a personas que buscan comprender por qué les pasa lo que les pasa, transformar modos de vincularse, reorganizar su vida después de una crisis o encontrar un lugar más habitable para sí mismas.

La terapia conmigo se apoya en una ética de la escucha: respetuosa, sin juicio y atenta a la singularidad de cada historia. Trabajo desde una presencia comprometida y cuidadosa, que busca abrir sentido allí donde algo se volvió confuso, doloroso o difícil de nombrar.

Mi estilo clínico combina profundidad y claridad. Acompaño a leer qué se pone en juego en los vínculos, qué experiencias se activan en los momentos de crisis y qué movimientos internos necesitan ser vistos para generar alivio y transformación. No trabajo desde recetas, sino desde un proceso que permita comprenderse mejor y habitar la propia vida con más coherencia y libertad.

Mi intención es ofrecer un espacio confiable, profesional y humano, donde hablar de uno mismo sea posible y donde cada persona pueda encontrar nuevas formas de entenderse y de relacionarse.

La psicoterapia me cambió sobre todo la manera de escuchar y de estar con los otros. Me permitió entender mis propios movimientos internos, mis tiempos y mis puntos ciegos, y eso hizo que pueda estar más disponible y más presente en el espacio clínico. Trabajé mucho mi miedo, mi autoexigencia y mis modos de vincularme, y ese recorrido me dio una profundidad distinta para sostener y acompañar procesos desde un lugar más claro y más consciente.

También me enseñó a no apurar tiempos, a respetar lo que cada persona necesita y a leer con más sensibilidad aquello que se repite o que duele. Gracias a mi propio análisis, hoy puedo ofrecer un espacio más humano, más cuidado y menos tomado por la urgencia, donde pensar, nombrar y elaborar sea posible.

Un vinculo que aloja puede abrir nuevos modos de habitarse.

Me gusta leer cosas que me hagan pensar (de clínica, vínculos, crianza), caminar para ordenar ideas, y escribir cuando necesito poner en palabras lo que me pasa. También disfruto mucho observar la vida cotidiana, las familias y sus modos de vincularse, las primeras infancias y las maternidades— porque ahí aparecen preguntas, intuiciones y materiales que después llevo a la práctica. Y, cuando puedo, me doy el espacio de mirar alguna serie, charlar largo o simplemente estar con mi hijo y aprender de su manera de estar en el mundo.

Licenciada en Psicología por Fundación H. A. Barceló (Buenos Aires). 

Me formé también como asesora en lactancia y acompañamiento perinatal en la ACADP. Realicé prácticas clínicas en el Hospital Fernández, en el área de maternidad, con foco en vínculo temprano, cuidados perinatales y acompañamiento a la diada.

Cursé durante un año en Centro Dos, en el area de Psicoanálisis con adultos, donde atendí pacientes derivados como parte de la formación clínica supervisada.

Completé instancias específicas de formación en perinatalidad y salud mental perinatal, además de cursos sobre familia y relaciones tóxicas:

Curso de Perinatalidad (Ulloa)

Salud Mental Perinatal (Escuela Sistémica)

Terapia familiar / Familia y Relaciones Tóxicas (Ulloa)

Mi enfoque clínico integra la perspectiva psicoanalítica con una mirada perinatal y vincular, acompañando procesos tales como: Maternidad, lactancia, relactación, puerperio, crianza, vínculo temprano, salud mental perinatal, duelos amorosos y vinculares, rupturas, pareja y familia, dificultades relacionales, patrones vinculares repetitivos, ansiedad, autopercepción corporal, procesos de separación, autoexigencia, culpa, límites, reconstrucción subjetiva

Licenciado
Dirección Nacional de Habilitación, Fiscalización y Sanidad de Fronteras, Ministerio de Salud, República Argentina
19/6/2024
Licenciatura
Instituto Universitario de Ciencias de la Salud Fundación H. A. Barceló Facultad de Medicina
21 de marzo de 2024 - 27 de marzo de 2024
Licenciado
Pcia. CABA
19/06/2024

Institución Fernando Ulloa
Práctica Clínica Profesional Supervisada Bimestral
23 de enero de 2024, Número de horas - 20
Asociación Civil Argentina de Puericultura
Carrera de Puericultura "Modalidad a distancia"
10 de agosto de 2023, Número de horas - 170
Escuela Sistémica Argentina
Curso sobre "SALUD MENTAL PERINATAL", Prevenir desde el inicio de la vida
Junio 2023, Número de horas - 8
Institución Fernando Ulloa
Curso de Extensión "Psicología Perinatal"
11 de noviembre de 2025, Número de horas - 10
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Artículos del psicólogo
2
Cuando ser necesarix sostiene la identidad.
Macarena D.
27.03.2026
Cuando ser necesarix sostiene la identidad.

<h2><i><strong>Cuando ser necesarix sostiene la identidad.</strong></i></h2><p>&nbsp;</p><p><strong>Reflexión clínica sobre el cuidado como identidad, desde una perspectiva psicoanalítica.</strong></p><p>&nbsp;</p><ul><li>En la clínica aparecen con frecuencia mujeres y también hombres, cuya vida está organizada alrededor del cuidado. No se trata solo de que cuiden. Se trata de que ese lugar las define.</li><li>&nbsp;</li><li>No es simplemente una tarea. Es una posición.</li><li>&nbsp;</li><li>Ser la que sostiene.</li><li>&nbsp;</li><li>La que organiza.</li><li>&nbsp;</li><li>La que se sacrifica.</li><li>&nbsp;</li><li>La que está cuando los demás se desarman.</li><li>&nbsp;</li><li>En estos casos, el cuidado deja de ser una función y se vuelve identidad.</li><li>&nbsp;</li><li>Desde una lectura psicoanalítica, podríamos decir que ciertos vínculos operan como garantías narcisistas. Es decir, sostienen la consistencia del yo. No solo se ama al otro; se necesita que ese otro confirme el propio valor. Cuando el otro depende, el lazo parece más estable. Si el otro necesita, es menos probable que se vaya.</li><li>&nbsp;</li><li>Ahí empieza a jugar una ecuación silenciosa: ser necesaria se confunde con ser querida.</li><li>&nbsp;</li><li>Esta lógica puede atravesar la maternidad, los vínculos de pareja, incluso el trabajo. Cuando los hijos crecen y dejan de depender, cuando el partenaire no necesita ser sostenido, cuando el objeto de cuidado ya no requiere presencia constante, algo se mueve. No siempre aparece como tristeza. A veces aparece como inquietud, como ansiedad, como miedo difícil de precisar.</li><li>&nbsp;</li><li>Porque no se pierde solamente al otro. Se pone en cuestión el propio lugar.</li><li>&nbsp;</li><li>Es importante distinguir aquí entre tristeza y algo más estructural. La tristeza pertenece al duelo por alguien amado. Pero hay momentos en los que lo que se desestabiliza no es solo el vínculo, sino la consistencia del yo. Cuando la identidad está fuertemente apoyada en “ser la que cuida”, la pérdida del objeto de cuidado puede vivirse como una amenaza de vacío.</li><li>&nbsp;</li><li>En los vínculos amorosos esta lógica se vuelve especialmente visible. Cuando el lazo no se sostiene por la dependencia del otro sino por su deseo autónomo, emerge otra escena. El otro no necesita; elige. Y si elige, también podría no elegir. Esa posibilidad reactiva el miedo al abandono.</li><li>&nbsp;</li><li>Allí suele confundirse amar con someterse. Amar se vuelve adaptarse, ceder, sostener, callar. Poner un límite puede vivirse como riesgo de ruptura. Decir “no” puede sentirse como dejar de ser querida.</li><li>&nbsp;</li><li>El trabajo clínico, en estos casos, no consiste en desarmar de golpe la identidad de madre o cuidadora sacrificada. Ese lugar también sostiene. Lo que se intenta es introducir diferencias. Que el límite no sea equivalente a abandono. Que el desacuerdo no implique desamor. Que el vínculo pueda sostenerse no solo en la necesidad, sino también en el deseo.</li><li>&nbsp;</li><li>Ampliar sin desorganizar.</li><li>&nbsp;</li><li>Es decir, agregar otras dimensiones desde las cuales el sujeto pueda pensarse, sin arrancarle el sostén que hoy lo mantiene en pie.</li><li>&nbsp;</li><li>Estas configuraciones suelen inscribirse más en una lógica neurótica con fuerte modalidad dependiente que en una organización melancólica. No predomina la autoacusación masiva ni la caída del yo, sino el temor intenso a la pérdida del vínculo y la necesidad de asegurarlo a través del sacrificio.</li><li>&nbsp;</li><li>Pensar el cuidado como eje identitario permite leer de otra manera ciertas escenas: la dificultad para poner límites a hijos adultos, la angustia frente a la muerte de personas a las que se cuida, la ansiedad en vínculos donde el otro no formaliza o no depende.</li><li>&nbsp;</li><li>En el fondo, la pregunta que empieza a asomar es otra:</li><li>&nbsp;</li><li>¿Puede alguien ser querido sin ser indispensable?</li><li>&nbsp;</li><li>Abrir esa pregunta, sin apresurarse a responderla, suele ser un punto decisivo en el recorrido analítico.</li><li>&nbsp;</li><li><strong>Autora:</strong><br>&nbsp;</li><li><i>Lic. Macarena Deriu – Psicóloga Clínica</i></li><li>&nbsp;</li><li><i>Práctica clínica con adultos, parejas y familias.</i></li><li>&nbsp;</li><li><i>Trabajo en perinatalidad y acompañamiento en lactancia.</i></li><li>&nbsp;</li><li><i>Atención online y presencial.</i></li></ul>

Familia, vínculos y violencia: una lectura clínica desde el psicoanálisis
Macarena D.
27.03.2026
Familia, vínculos y violencia: una lectura clínica desde el psicoanálisis

<h2>Familia, vínculos y violencia</h2><h3><i>Una lectura sobre la transmisión del malestar</i></h3><p>La familia constituye, desde tiempos inmemoriales, la primera institución social y el espacio primordial de inscripción subjetiva. Si bien su forma, composición y organización se han transformado a lo largo del tiempo, su función estructurante en la constitución psíquica de los sujetos permanece. Los cambios socioculturales han dado lugar a múltiples modelos familiares, imposibilitando una definición unívoca de “familia” y obligando a pensarla como una construcción histórica y dinámica.</p><p>Más allá de la diversidad de configuraciones familiares, existe un consenso psicosocial en torno a ciertas funciones básicas: proteger y cuidar a los niños, favorecer su crecimiento y desarrollo, ofrecer un marco de afecto y sostén emocional, posibilitar la socialización y la inscripción de límites, así como facilitar la apertura progresiva hacia otros lazos sociales. Estas funciones no se reducen a la satisfacción de necesidades materiales, sino que implican la construcción de un entorno simbólico que permita al niño reconocerse como sujeto diferenciado.</p><p>Cada familia desarrolla un modo de funcionamiento singular, condicionado por su historia, sus recursos y sus límites. Este modo merece, en principio, respeto. Sin embargo, dicho respeto encuentra un límite cuando el bienestar psíquico y el desarrollo de los niños se ven comprometidos. No se trata de discutir valores ni estilos de crianza, sino de intervenir cuando emerge una situación de riesgo. La violencia y el abandono emocional dejan marcas profundas en el aparato psíquico, afectando el desarrollo emocional, la capacidad de aprendizaje, la construcción de vínculos y la posibilidad de simbolizar la experiencia.</p><p>La Organización Mundial de la Salud define el maltrato infantil como cualquier acción u omisión que vulnere los derechos de niños y adolescentes y afecte su salud, supervivencia o desarrollo. Esta definición permite pensar la violencia intrafamiliar no solo en sus formas explícitas, sino también en aquellas más sutiles y naturalizadas, que operan silenciosamente sobre la subjetividad.</p><p>La violencia intrafamiliar constituye una problemática compleja y multicausal, atravesada por dimensiones sociales, culturales, económicas, familiares e individuales. Su abordaje requiere una mirada integral y articulada, así como el trabajo interdisciplinario y en red. No puede pensarse como un fenómeno aislado ni reducido a conductas individuales, sino como el resultado de tramas vinculares y discursivas que se transmiten de generación en generación.</p><p>Desde una perspectiva psicoanalítica, los síntomas en la infancia no se comprenden como fallas individuales del niño, sino como manifestaciones de conflictos que exceden su singularidad. Como plantea Lacan, el síntoma del niño responde a lo que hay de sintomático en la estructura familiar. En este sentido, el niño puede ocupar el lugar de portavoz de aquello que no logra ser simbolizado en el seno familiar.</p><p>Piera Aulagnier distingue entre una violencia primaria, constitutiva y necesaria, mediante la cual el adulto introduce al niño en el mundo simbólico, y una violencia secundaria, excesiva y perjudicial, que avasalla al Yo e impide la constitución subjetiva. Cuando la violencia secundaria predomina, ya sea a través del abuso, la desmentida, el exceso de goce o la falta de límites, el niño queda reducido al lugar de objeto del Otro, dificultando la inscripción de su propio deseo.</p><p>La transmisión intergeneracional de la violencia se sostiene, muchas veces, a través de vínculos donde el abuso de poder y la desigualdad se encuentran naturalizados. Estos circuitos repetitivos tienden a perpetuarse cuando no existen espacios de elaboración simbólica que permitan historizar la experiencia y producir un corte con lo heredado. La violencia, en sus distintas formas, no solo afecta a quien la padece directamente, sino que deja huellas que se inscriben en los modos de vincularse futuros.</p><p>La pandemia por COVID-19 visibilizó y exacerbó esta problemática a nivel global. El confinamiento, la incertidumbre, el estrés económico y el debilitamiento de redes de apoyo incrementaron las situaciones de violencia intrafamiliar, al mismo tiempo que dificultaron el acceso a dispositivos de ayuda. Diversos organismos internacionales han señalado este fenómeno como una “pandemia silenciosa”, subrayando la necesidad de fortalecer políticas públicas y dispositivos de prevención y asistencia.</p><p>Desde la práctica clínica, resulta fundamental contar con una escucha atenta a estas tramas vinculares, capaz de alojar el malestar sin reducirlo a categorías simplificadoras. La intervención temprana y el acompañamiento de procesos subjetivos permiten no solo aliviar el sufrimiento actual, sino también abrir la posibilidad de interrumpir la transmisión de la violencia.</p><p>La clínica con familias y con adultos atravesados por estas historias no se orienta a ofrecer soluciones estandarizadas, sino a habilitar un espacio donde la palabra pueda sustituir al acto, donde lo no dicho encuentre un lugar de elaboración y donde sea posible construir nuevas formas de lazo. Pensar la violencia en el entramado familiar implica, entonces, una responsabilidad ética: la de sostener una práctica que cuide, proteja y posibilite otros destinos para las generaciones futuras.</p><p><strong>Bibliografía</strong></p><p>Aulagnier, P. <i>La violencia de la interpretación</i>.</p><p>Flesler, A. <i>La familia y las repeticiones</i>.</p><p>Bringotti, M. I. <i>Las familias en situación de riesgo</i>.</p><p>Organización Mundial de la Salud. <i>Maltrato infantil</i>.</p><p>Naciones Unidas. Informes sobre violencia intrafamiliar y COVID-19.</p><p><strong>Autora:</strong><br><strong>Lic. Macarena Deriu – Psicóloga Clínica</strong><br>Práctica clínica con adultos, parejas y familias.<br>Trabajo en perinatalidad y acompañamiento en lactancia.<br>Atención online y presencial.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>

Preguntas y respuestas

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- Formato de trabajo. Online u offline, ciudad, barrio, calendario: todo para tu comodidad.
- Costo. ¿Te sentirás cómodo financieramente?
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Todos los psicólogos y psicoterapeutas en terappio están verificados y tienen la formación adecuada. Aquí hay profesionales en quienes puedes confiar.

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