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Francy Trivino

Francy T.

  • Psicólogo

Experiencia: 

17 años

Idioma: 

ES

Certificados: 

3

Solicitó: 

Administración

Distrito: 

Usaquén

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¿En qué puedo ayudar?

Acompaño procesos terapéuticos en niños, adolescentes y adultos, desde un enfoque psicológico integral, emocional y educativo.

Trabajo con niños y adolescentes en procesos individuales relacionados con:

• Dificultades emocionales (ansiedad, tristeza, baja autoestima, regulación emocional).

• Problemas de conducta y comportamiento.

• Dificultades escolares y educativas (motivación, adaptación escolar, hábitos de estudio).

• Conflictos familiares, manejo de límites y normas.

• Fortalecimiento de habilidades socioemocionales.

En adolescentes acompaño además procesos de:

• Construcción de identidad.

• Manejo emocional y relacional.

• Orientación en toma de decisiones académicas y personales.

En adultos realizo terapia individual para:

• Manejo de ansiedad, estrés y carga emocional.

• Procesos de autoconocimiento y crecimiento personal.

• Dificultades relacionales, laborales y de adaptación a cambios vitales.

También realizo orientación vocacional en jóvenes y adultos jóvenes, apoyando procesos de elección profesional, reorientación académica y toma de decisiones laborales, integrando intereses, habilidades y proyecto de vida.

Acepto aquí

Dirección Calle 183

Distrito Usaquén, Rincon del Puente

Enfoques y métodos en los que trabajo:

Soy psicóloga con experiencia en el acompañamiento terapéutico de niños, adolescentes y adultos, desde un enfoque cognitivo-conductual y sistémico, lo que me permite comprender a la persona de manera integral, considerando tanto sus pensamientos, emociones y comportamientos, como los contextos familiares, educativos y sociales en los que se desenvuelve.

Como terapeuta me caracterizo por ser empática, cercana y respetuosa, generando un espacio seguro de escucha y confianza, donde cada persona puede expresarse libremente y avanzar a su propio ritmo. Trabajo de manera colaborativa, orientada a objetivos claros y a la adquisición de herramientas prácticas para la vida cotidiana.

En niños y adolescentes, abordo procesos relacionados con dificultades emocionales y comportamentales, adaptación escolar, fortalecimiento de habilidades socioemocionales y acompañamiento a las familias, entendiendo la importancia del sistema familiar en el bienestar del menor.

En adultos, realizo terapia individual enfocada en el manejo de ansiedad, estrés, conflictos personales y relacionales, procesos de cambio vital y crecimiento personal, promoviendo el autoconocimiento y el desarrollo de estrategias de afrontamiento saludables.

Adicionalmente, cuento con experiencia en orientación vocacional y educativa, acompañando a jóvenes y adultos jóvenes en la exploración de intereses, habilidades y toma de decisiones académicas y laborales, alineadas con su proyecto de vida.

Mi objetivo es acompañar procesos de cambio conscientes y sostenibles, favoreciendo el bienestar emocional, la autonomía y el fortalecimiento personal.

La terapia conmigo es un proceso cercano, respetuoso y confidencial. Trabajo desde la escucha activa, el análisis conjunto de las dificultades y la construcción de estrategias prácticas que se adapten a tu realidad.

Avanzamos a tu ritmo, con objetivos claros, fortaleciendo recursos personales y promoviendo cambios sostenibles que impacten positivamente tu vida emocional, personal y relacional.

La psicoterapia me ha enseñado a escuchar más allá de las palabras, a respetar los tiempos de cada proceso y a comprender que el cambio real ocurre cuando la persona se siente validada, segura y acompañada.

También me ha permitido crecer como persona, fortaleciendo mi empatía, mi conciencia emocional y mi compromiso con el bienestar integral.

“Comprender lo que sientes es el primer paso para transformar tu vida.”

Me interesa el bienestar integral, el desarrollo personal, la educación emocional y los procesos de crecimiento humano. Disfruto los espacios de aprendizaje, la lectura, el contacto con la naturaleza y las actividades que promueven el equilibrio entre mente, cuerpo y emociones.

Psicóloga en la universidad santo Tomás, gerente educativa, gerente de proyectos, docente universitario en psicología con experiencia de más de 7 años

Psicólogo
Universidad Santo Tomás
2008
Psicólogo
La Universidad Santo Tomás
2008

Cuento con formación continua en psicología clínica y educativa, con énfasis en intervención emocional, acompañamiento terapéutico en adultos, adolescentes y niños, manejo del estrés, ansiedad, procesos de adaptación, orientación familiar y desarrollo de habilidades socioemocionales.

Mantengo una actualización permanente para ofrecer intervenciones éticas, basadas en evidencia y ajustadas a las necesidades actuales de cada consultante.

Corporación Universitaria Minuto de Dios - UNIMINUTO
Especialista en Gerencia de Proyectos
Abril de 2015
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Artículos del psicólogo
2
Atención y aprendizaje en la infancia: comprender para acompañar mejor a nuestros hijos
Francy T.
31.01.2026
Atención y aprendizaje en la infancia: comprender para acompañar mejor a nuestros hijos

<p>En los procesos de acompañamiento psicológico infantil es muy frecuente que madres y padres expresen preocupación por la atención y el aprendizaje de sus hijos. Frases como <i>“se distrae con todo”</i>, <i>“no termina las tareas”</i> o <i>“sabe hacerlo, pero no se concentra”</i> aparecen de manera constante y suelen generar angustia, dudas y, en algunos casos, conflictos familiares y escolares.</p><p>Es importante aclarar desde el inicio que la <strong>atención no es un acto voluntario simple ni una cuestión de obediencia</strong>. La atención es una función cognitiva compleja que se desarrolla progresivamente a lo largo de la infancia y que está estrechamente relacionada con el desarrollo emocional, el contexto familiar, el ambiente escolar y las características individuales de cada niño.</p><p>Comprender cómo funciona la atención permite a los adultos acompañar mejor los procesos de aprendizaje, evitando etiquetas tempranas y promoviendo un desarrollo más saludable.</p><h3>¿Qué es la atención y por qué es clave para el aprendizaje?</h3><p>La atención es la capacidad que permite al niño seleccionar información relevante, mantener el foco en una actividad, seguir instrucciones y sostener el esfuerzo mental necesario para aprender. No se trata solo de “mirar” o “estar quieto”, sino de un proceso que implica autorregulación, control emocional y organización interna.</p><p>Cuando la atención se ve afectada, el aprendizaje puede volverse frustrante. Muchos niños quieren aprender, pero se sienten desbordados porque su cerebro invierte gran parte de su energía en regularse antes de poder concentrarse. Esto puede reflejarse en cansancio, evitación de tareas, irritabilidad o baja motivación escolar.</p><h3>Un caso frecuente en consulta psicológica infantil (caso ilustrativo)</h3><p><i>Daniel</i>, un niño de 8 años, fue llevado a consulta porque en el colegio reportaban que se distraía fácilmente, hablaba en clase y no terminaba las actividades a tiempo. En casa, sus padres notaban que podía pasar largos periodos concentrado en juegos de construcción o actividades que le resultaban atractivas, pero mostraba resistencia frente a las tareas escolares.</p><p>Durante la evaluación se observó que Daniel presentaba dificultad para mantener la atención sostenida en actividades que le generaban esfuerzo, se frustraba con rapidez ante el error y necesitaba constante acompañamiento para organizarse. No se evidenciaron dificultades intelectuales ni problemas de comprensión.</p><p>El trabajo terapéutico se enfocó en fortalecer habilidades de autorregulación, estructurar rutinas claras, ajustar las demandas académicas y acompañar a la familia en estrategias de apoyo. Con el tiempo, Daniel mejoró su capacidad de concentración, su rendimiento escolar y, especialmente, su confianza frente al aprendizaje.</p><p>Este tipo de casos refleja una realidad frecuente: <strong>no todos los niños con dificultades atencionales presentan un trastorno</strong>, pero sí necesitan acompañamiento oportuno.</p><h3>TDAH vs dificultades atencionales transitorias: una distinción importante para los padres</h3><p>Uno de los principales temores de los padres es asociar cualquier dificultad de atención con el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). Si bien el TDAH existe y requiere evaluación profesional, <strong>no todas las dificultades atencionales corresponden a este diagnóstico</strong>.</p><h3>Dificultades atencionales transitorias</h3><p>Muchos niños pueden presentar dificultades de atención de manera temporal debido a factores como:</p><p>Cambios familiares (separaciones, duelos, mudanzas).</p><p>Alteraciones del sueño.</p><p>Altos niveles de ansiedad o estrés.</p><p>Demandas escolares poco ajustadas a su edad o ritmo.</p><p>Etapas normales del desarrollo.</p><p>En estos casos, las dificultades suelen mejorar cuando se interviene el contexto, se fortalecen las rutinas, se acompaña emocionalmente al niño y se ajustan las expectativas del entorno.</p><h3>TDAH</h3><p>El TDAH se caracteriza por dificultades persistentes de atención, impulsividad y/o hiperactividad que:</p><p>Se presentan en más de un contexto (hogar, colegio, otros espacios).</p><p>Se mantienen en el tiempo.</p><p>Generan un impacto significativo en el funcionamiento académico, social y emocional del niño.</p><p>Aparecen desde edades tempranas.</p><p>El diagnóstico no se realiza a partir de una sola conducta ni de una observación aislada, sino mediante una <strong>evaluación integral</strong> realizada por profesionales capacitados.</p><h3>Señales que indican la necesidad de acompañamiento profesional</h3><p>Algunas señales que pueden sugerir la necesidad de una evaluación psicológica son:</p><p>Dificultad persistente para concentrarse.</p><p>Bajo rendimiento escolar sin causa aparente.</p><p>Frustración excesiva frente a las tareas.</p><p>Cambios emocionales asociados al aprendizaje.</p><p>Comentarios negativos sobre sí mismo o evitación constante del estudio.</p><p>Buscar apoyo a tiempo no significa etiquetar, sino <strong>comprender y prevenir</strong> dificultades mayores en el desarrollo emocional y académico.</p><h3>Acompañar el aprendizaje desde la comprensión</h3><p>Los niños no aprenden mejor bajo presión, castigo o comparación. Aprenden mejor cuando se sienten comprendidos, acompañados y seguros. La atención no se exige, se construye con límites claros, rutinas consistentes y adultos que entienden el desarrollo infantil.</p><p>Comprender la relación entre atención y aprendizaje permite a las familias dejar de interpretar las dificultades como falta de interés o desobediencia, y empezar a verlas como una oportunidad para acompañar mejor el crecimiento de sus hijos.</p><p>Acompañar no es resolver por ellos, sino brindar las herramientas necesarias para que puedan desarrollar su potencial de forma saludable.</p>

Autoestima y relaciones: cómo la forma en que nos valoramos define la manera en que nos vinculamos
Francy T.
09.01.2026
Autoestima y relaciones: cómo la forma en que nos valoramos define la manera en que nos vinculamos

<p>Cuando pensamos en las dificultades que aparecen en las relaciones, solemos enfocarnos en el comportamiento del otro: lo que dijo, lo que hizo o lo que dejó de hacer. Sin embargo, pocas veces dirigimos la mirada hacia un elemento fundamental que atraviesa todos nuestros vínculos: <strong>la autoestima</strong>. La forma en que nos valoramos, nos tratamos y nos hablamos internamente influye de manera directa en cómo nos relacionamos con los demás y en lo que estamos dispuestos a aceptar dentro de una relación.</p><p>La autoestima no es una cualidad fija ni un rasgo con el que se nace. Se construye progresivamente a lo largo de la vida, especialmente a partir de las primeras experiencias vinculares. Los mensajes explícitos e implícitos recibidos en la infancia, la manera en que fueron atendidas nuestras necesidades emocionales, la validación —o invalidación— de nuestras emociones y los modelos relacionales que observamos, van configurando la imagen que formamos de nosotros mismos.</p><p>Cuando una persona crece en entornos donde el afecto es condicionado, la crítica es constante o el reconocimiento es escaso, puede desarrollar una autoestima frágil. Esto no siempre se manifiesta como inseguridad evidente; en muchos casos, se expresa a través de la autoexigencia excesiva, la dificultad para descansar, el miedo al error o la necesidad constante de aprobación externa. En el ámbito relacional, estas características suelen traducirse en vínculos marcados por la ansiedad, el temor al abandono o la dependencia emocional.</p><p>Una autoestima debilitada puede llevar a confundir amor con sacrificio, apego con control o cercanía con fusión. Es frecuente que, en este contexto, la persona postergue sus necesidades, minimice su malestar o evite poner límites por miedo a perder la relación. Aparecen pensamientos como “si digo lo que siento, me van a rechazar”, “debo esforzarme más para que me quieran” o “estar solo significa que hay algo mal en mí”. Estas creencias suelen operar de manera inconsciente y sostienen dinámicas relacionales que generan sufrimiento.</p><p>En las relaciones de pareja, una baja autoestima puede manifestarse en celos constantes, desconfianza, dificultad para tolerar la autonomía del otro o necesidad permanente de confirmación afectiva. En el ámbito familiar, puede reflejarse en sentimientos persistentes de culpa, dificultad para diferenciarse emocionalmente o asumir responsabilidades que no corresponden. En el trabajo, suele aparecer como miedo excesivo a equivocarse, dificultad para poner límites, sensación de no ser suficiente o desgaste emocional prolongado.</p><p>Por el contrario, una autoestima saludable no implica sentirse seguro todo el tiempo ni carecer de dudas. Significa poder reconocerse con fortalezas y límites, aceptarse como una persona valiosa incluso en medio de la imperfección y comprender que el propio valor no depende exclusivamente de la aprobación externa. Desde esta base, es posible construir relaciones más equilibradas, donde el vínculo no se sostiene desde la necesidad o el miedo, sino desde la elección y el respeto mutuo.</p><p>Trabajar la autoestima no es un proceso inmediato ni superficial. Requiere revisar la historia personal, identificar patrones relacionales repetitivos y cuestionar creencias profundamente arraigadas. En este sentido, la psicoterapia ofrece un espacio seguro para explorar estas experiencias, comprender su origen y desarrollar nuevas formas de relacionarse consigo mismo y con los demás.</p><p>Muchas personas llegan a consulta preguntándose por qué repiten relaciones similares o por qué, a pesar de sus esfuerzos, no logran sentirse tranquilas en sus vínculos. Lejos de ser una falla personal, estas repeticiones suelen ser intentos inconscientes de resolver experiencias emocionales no elaboradas. La terapia permite poner palabras a estos procesos, resignificarlos y abrir la posibilidad de construir vínculos más conscientes y satisfactorios.</p><p>Fortalecer la autoestima no significa dejar de necesitar a otros, sino aprender a relacionarse desde un lugar más auténtico y estable. Implica reconocer que merecemos relaciones donde haya cuidado, respeto y reciprocidad. Pedir ayuda profesional es un acto de responsabilidad emocional y un paso importante hacia una vida relacional más sana y coherente con nuestras necesidades.</p>

Preguntas y respuestas

¿No sabes cómo elegir a un psicólogo? 🕵️‍♀️

Pueden ayudar los siguientes aspectos:
- Foto y videopresentación. Ayudan a tener una primera impresión.
- Temas con los que trabaja/no trabaja el psicólogo y su formación. Para entender de antemano si tiene experiencia en tus temas.
- Formato de trabajo. Online u offline, ciudad, barrio, calendario: todo para tu comodidad.
- Costo. ¿Te sentirás cómodo financieramente?
- Sensaciones. Escucha tu reacción interna al perfil: simpatía, confianza, curiosidad, tu intuición; eso también es un criterio importante.
Todos los psicólogos y psicoterapeutas en terappio están verificados y tienen la formación adecuada. Aquí hay profesionales en quienes puedes confiar.

¿Cómo y cuándo se realiza el pago?

Pagas las sesiones directamente al psicólogo, sin nuestra intermediación, pagos adicionales ni comisiones. Aconsejamos a los psicólogos solicitar un 50% de anticipo para las sesiones presenciales y un 100% de anticipo para las sesiones online. Esto es necesario para garantizar el pago por parte del cliente. Sin embargo, algunos psicólogos pueden aceptar el pago después de la sesión. El pago se realiza de la manera que sea más conveniente para ambos. Podrán discutir esto y otras preguntas directamente en el chat.

¿Puedo obtener un reembolso?

Recomendamos que discuta este asunto con su psicólogo. Los psicólogos tienen su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. La opción más común es la posibilidad de recibir un reembolso o reprogramar la sesión sin costo adicional, siempre que haya notificado los cambios al menos 24 horas antes de la sesión. Si la sesión ya se realizó o notificó la cancelación con menos de 24 horas de antelación, normalmente no se realiza el reembolso. Esta es una práctica estándar en el sector, que le da al psicólogo suficiente tiempo para ajustar su agenda y, posiblemente, ofrecer ese horario a otro cliente que lo necesite.

He dejado una solicitud. ¿Cuándo me escribirán?

Si dejaste tu solicitud entre las 9:00 y las 21:00, uno de nuestros gestores creará un chat conjunto para ti con un psicólogo en el mensajero que prefieras en un plazo de 5 minutos. Si dejaste tu solicitud después de las 21:00, el chat se creará a la mañana siguiente. Aconsejamos a los psicólogos que se pongan en contacto contigo en un plazo de 2 horas, pero a veces pueden producirse retrasos por su parte (¡su agenda puede estar bastante ocupada!).

¿Se puede cancelar o reprogramar la sesión?

Sí, en la mayoría de los casos puedes cancelar o reprogramar la sesión. Cada psicólogo tiene su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. Te recomendamos hablarlo personalmente.