Comenzar un análisis implica que donde había sufrimiento y queja, comienza a haber algo a ser descifrado. Por eso es un terreno para valientes. El recorrido nos invita a pensar soluciones singulares a nuestro sufrimiento. Soluciones que, muchas veces, van de la mano de la toma de decisiones difíciles, y esto no es sin angustia. Es un camino de autoconocimiento tan interesante como propio de cada sujeto.
Soy psicóloga psicoanalista, en formación permanente. También soy psicopedagoga. Trabajo en un espacio donde la escucha y la palabra son pilares fundamentales.
Mi recorrido profesional me ha permitido trabajar e interactuar con colectivos muy diversos, conocer de cerca el sufrimiento de las personas, sin descuidar lo propio y particular en cada caso.