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No es lo mismo estar triste que estar deprimido: Una perspectiva desde la neurociencia

Autor: Emmanuel Tapia Arreaga , 20/11/2025 (75 vista)
Emociones y sentimientos, Depresión, Estrés, Autolesiones
No es lo mismo estar triste que estar deprimido: Una perspectiva desde la neurociencia

Este artículo permite diferenciar entre la tristeza la depresión y una perspectiva de las neurociencias sobre los tratamientos más actuales

 

 

La tristeza es una emoción primaria y adaptativa, presente en todos los seres humanos. Junto con el miedo, el enojo, la felicidad y la sorpresa, forma parte de un espectro emocional esencial para nuestra supervivencia y bienestar. Estas emociones primarias tienen una duración limitada, permitiendo la adaptación y la autorregulación emocional.

 

Desde las neurociencias, se sabe que las emociones tienen un tiempo determinado, durante el cual cumplen su función adaptativa. Los estados adaptativos emocionales consisten en generar mecanismos de autorregulación que permiten al individuo responder de manera efectiva a las demandas del entorno.

 

Depresión: Un estado sostenido de tristeza

 

A diferencia de la tristeza, la depresión es un estado sostenido en el tiempo, donde la tristeza se manifiesta de manera continua por un período mínimo de dos semanas hasta seis meses. En niños y adolescentes, la depresión puede expresarse como irritabilidad en lugar de tristeza. Uno de los síntomas clave es la anhedonia, la pérdida de la capacidad de disfrutar y obtener placer de las actividades cotidianas.

 

Además de los síntomas emocionales, la depresión se acompaña de síntomas neurovegetativos, como alteraciones en la glándula hipofisaria que resultan en una menor secreción de melatonina. Esto puede llevar a insomnio o hipersomnia, afectando significativamente el ciclo del sueño.

 

Causas neurobiológicas y el papel del estrés crónico

 

El estrés crónico es un detonante importante en la depresión. Cuando el estrés es excesivo, se produce una desviación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA) debido a la liberación excesiva de cortisol. Este estrés puede ser emocional, derivado de situaciones de la vida diaria, duelos o la pérdida de una pareja.

 

La teoría del eje HHA explica cómo el estrés crónico genera un neurofeedback negativo que inhibe la corteza prefrontal, llevando a un razonamiento más límbico. Esto favorece la aparición de distorsiones cognitivas, que son patrones de pensamiento irracionales que incluyen pensamientos intrusivos, catastróficos, dicotómicos, razonamiento emocional, interferencia arbitraria y extracción selectiva. Estas distorsiones cognitivas pueden intensificar los sentimientos de desesperanza y desesperación, contribuyendo a la ideación suicida.

 

Es crucial diferenciar entre una idea de muerte pasiva y una ideación suicida con un plan estructurado. Mientras que la primera puede ser un deseo de no existir, la segunda implica una planificación activa para quitarse la vida, lo cual requiere intervención inmediata.

 

Alteraciones del hipotálamo y deterioro cognitivo

 

Las alteraciones en el hipotálamo también pueden generar cambios en los patrones de alimentación, resultando en hiperfagia (aumento del apetito) o hipofagia (disminución del apetito). Además, la depresión puede causar un deterioro cognitivo significativo, manifestándose en dificultades de aprendizaje, problemas de memoria a corto plazo y falta de concentración.

 

Entre los síntomas emocionales adicionales se encuentran las ideas de culpa, la desesperanza y la agitación psicomotriz. La adinamia, la fatiga y el cansancio también son comunes en el trastorno depresivo mayor, con una base neurobiológica que explica la falta de energía y motivación.

 

La teoría monoaminérgica y la importancia del tratamiento psiquiátrico

 

Una de las teorías clave en la depresión es la teoría monoaminérgica, que postula una disminución en la secreción de neurotransmisores como la serotonina. Esta deficiencia subraya la importancia de buscar atención médica psiquiátrica. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como la fluoxetina, sertralina, duloxetina, citalopram y escitalopram, son medicamentos efectivos que ayudan a regular los niveles de serotonina en el cerebro.

 

Es fundamental entender que no es lo mismo no querer sentirse bien que no poder sentirse bien. La depresión no es una cuestión de falta de voluntad, sino una condición médica con una base neurobiológica. Compararlo con la diabetes es útil: así como un diabético necesita insulina para regular sus niveles de azúcar en sangre, una persona con depresión puede necesitar medicación para regular sus neurotransmisores.

 

Riesgo suicida: Estadísticas y mitos

 

Finalmente, es fundamental abordar el riesgo suicida. Las estadísticas muestran que un porcentaje significativo de personas que se suicidan tienen un trastorno psiquiátrico subyacente, siendo el trastorno depresivo mayor uno de los más comunes. Sin embargo, es un mito que solo las personas con trastornos psiquiátricos intentan suicidarse. Muchas personas en crisis pueden llegar al suicidio sin tener un diagnóstico previo.

 

Es crucial desmitificar la idea de que hablar sobre el suicidio puede incitarlo. Al contrario, abrir el diálogo puede brindar un espacio seguro para que las personas expresen sus sentimientos y busquen ayuda.

 

Nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas

 

En la vanguardia del diagnóstico y tratamiento de la depresión severa se encuentran las técnicas de nueva generación, como la electroencefalografía cuantitativa (EEGq). Esta técnica utiliza mapeos cerebrales para estudiar la actividad eléctrica del cerebro, proporcionando un diagnóstico más preciso y personalizado.

 

La electroencefalografía cuantitativa (EEGq) con conectoma y tractografía permite reconstruir imágenes en 5 dimensiones de cómo se está conectando el cerebro, ofreciendo una visión detallada de las disfunciones neuronales.

 

Además, se pueden utilizar técnicas de estimulación cerebral no invasiva como:

 

- Estimulación Magnética Transcraneal (EMT): Utiliza pulsos magnéticos para estimular o inhibir áreas específicas del cerebro, mejorando la función neuronal.

- Estimulación Transcraneal por Corriente Directa (tDCS): Aplica una corriente eléctrica suave para modular la actividad cerebral y mejorar los síntomas depresivos.

 

Como médico cirujano partero y licenciado en psicología, con maestría en psicoterapia cognitivo conductual, ofrezco estos servicios en la unidad de neurociencias del Hospital Ángeles, México. Si deseas obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento innovador para la depresión, no dudes en contactarme.

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