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Sandra Calvo Imparatta

Sandra C.

  • Psicoterapeuta

Experiencia: 

15 años

Idioma: 

ES

Certificados: 

3

Solicitó: 

Administración

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¿En qué puedo ayudar?

Trabajo desde un enfoque psicoanalítico abordando:

Situaciones de violencia doméstica

Adopciones

Ansiedad

Crisis vitales

Duelos/Pérdidas

Dificultades de relacionamiento

Depresión

Fobias

Orientación laboral

Atiendo en modalidad presencial y online

Acepto aquí

Dirección Durazno

Distrito -

Enfoques y métodos en los que trabajo:

Ser Psicóloga es mi pasión y abrazo esta hermosa profesión con compromiso desde hace más de 15 años.

Me caracterizo por ser empática, analítica, persistente, dedicada y apasionada por conocer el trasfondo de las cosas. También soy resiliente.

En la consulta promuevo un espacio seguro y confidencial donde el paciente pueda expresar su pensamiento y su sentir sin el temor a ser juzgado.

Participo con una escucha activa e intervenciones esclarecedoras que habilitan en el paciente la reflexión con el propósito de aliviar y transformar su sufrimiento.

Mi forma de trabajar se basa en el respeto, la escucha genuina y el acompañamiento cercano. Me importa que te sientas cómodo/a, comprendido/a y en confianza para hablar de lo que necesites. En cada encuentro construimos juntos/as un espacio donde podés ser vos mismo/a, explorar tus emociones y encontrar caminos posibles para sentirte mejor. No estás solo/a en este proceso: estoy para acompañarte, paso a paso, a tu ritmo.

Desde mi rol como paciente, cada día es una oportunidad para acercarme a mí misma. Es un proceso constante de autodescubrimiento y transformación. Es encontrarle un nuevo sentido a lo que pienso, siento y hago.

Como psicóloga me capacito para dar lo mejor de mi en la consulta. El ejercicio de mi profesión también me aporta nuevos conocimientos y perspectivas a diario , invitándome a reflexionar y cuestionarme con el propósito de ser mejor profesional y mejor persona.

"Un lugar para poner en palabras lo que pesa en silencio."

Soy fan de los cafés tranquilos y las conversaciones sin apuro.

Soy Licenciada en Psicología egresada de la Universidad de la República.

Después de terminar mi carrera de Psicología realicé un Posgrado en Psicoterapia Psicoanalítica en el Instituto Universitario de AUDEPP. Ambos títulos están habilitados por el M.S.P.

Licenciada
Universidad de la República
2008–2009

Posgrado en Psicoterapia Psicoanalítica. Técnicas psicológicas aplicadas al ámbito laboral. Cursos varios.

Instituto Universitario de Postgrado de AUDEPP
ESPECIALISTA EN PSICOTERAPIA PSICOANALÍTICA
2012–2013
Universidad de la República, Facultad de Psicología
19 DE FEBRERO DE 2009
AUDEPP-IUPA
Postgrado de Especialista en Psicoterapia Psicoanalítica
2013
Reseñas y recomendaciones
2/0
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Mathias S

Recomienda

08.03.2025

Llegué a terapia sintiéndome abrumado por la ansiedad y sin saber cómo manejar mis pensamientos. Desde la primera sesión, sentí que estaba en un espacio seguro, donde podía hablar sin miedo a ser juzgado. Mi psicóloga me ayudó a comprender el origen de mis preocupaciones y, poco a poco, fui aprendiendo herramientas para enfrentar el día a día con más calma. Hoy me siento mucho más seguro de mí mismo y con una claridad que antes no tenía. Estoy muy agradecido por su paciencia, profesionalismo y calidez. Sin duda, fue una de las mejores decisiones que tomé. ¡Recomiendo totalmente su acompañamiento!

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Marcos

Recomienda

06.03.2025

Acudí a Sandra en un momento de mucha incertidumbre y estrés, buscando orientación para manejar mis emociones y mejorar mi bienestar. Desde la primera sesión, me sentí escuchado y comprendido, lo que hizo que el proceso fuera cómodo y enriquecedor. Gracias a su enfoque profesional y empático, logré cambios muy positivos en mi vida, como mejorar mi autoestima, gestionar mejor la ansiedad y tomar decisiones con más claridad. Me brindó herramientas prácticas que sigo aplicando en mi día a día. Lo que más me gustó de su trabajo fue su calidez y capacidad para crear un ambiente de confianza. Su manera de explicar las cosas es clara y siempre adapta las sesiones a mis necesidades. Se nota su compromiso con el bienestar de sus pacientes. En el tiempo que trabajamos juntos, los resultados fueron más que satisfactorios. Recomiendo totalmente a Sandra a cualquier persona que busque apoyo psicológico de calidad. ¡Definitivamente, una profesional excelente!

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Artículos del psicólogo
4
Ansiedad: una alarma que suena todo el tiempo.
Sandra C.
17.06.2025
Ansiedad: una alarma que suena todo el tiempo.

<h3>Cuando la ansiedad se vuelve parte del día a día</h3><p>Cada vez son más las personas que llegan a consulta diciendo algo así como: “No sé qué me pasa, pero no puedo más”. Y muchas veces, lo que están sintiendo tiene nombre: ansiedad.</p><p>La ansiedad no es solo estar un poco nervioso o preocupado. Es como si vivieras con una alarma interna que suena todo el tiempo, aunque no haya un peligro real. Como si una parte de vos estuviera convencida de que algo malo está por pasar… y que no vas a saber cómo enfrentarlo. Esa sensación de amenaza constante hace que el miedo crezca y se vuelva difícil de manejar. Y con él, también aparece la inseguridad, la duda sobre tu capacidad para resolver las cosas, incluso aquellas que antes hacías sin pensarlo.</p><p>Muchas veces, la ansiedad se mete con tu forma de pensar. Empiezan a aparecer ideas repetitivas, exageradas, que giran y giran en la cabeza, sin descanso. Es como tener un canal de noticias internas encendido las 24 horas, con titulares catastrofistas del tipo: <i>“¿Y si me pasa algo?” “¿Y si me equivoco?” “¿Y si no puedo?”</i>.</p><p>Y no solo eso: el cuerpo también habla. De golpe, el corazón se acelera, te sudan las manos, te tiemblan las piernas o te mareás sin motivo aparente. A veces cuesta respirar, dormir bien o hasta comer con tranquilidad. Todo eso genera más miedo, porque uno no entiende qué le está pasando. Y entonces, para evitar sentirte así, empezás a evitar: dejar de ir a ciertos lugares, de hacer ciertas cosas, de ver a ciertas personas. Pero claro… cuanto más evitás, más chiquito se vuelve tu mundo. Y eso genera una sensación muy dura: aislamiento, frustración y muchas veces, culpa.</p><p>Y mientras tanto, desde afuera, quienes te rodean quizás no entienden. Ven a alguien que aparentemente “tiene todo” o “está bien”, y te dicen frases como: <i>“No tenés motivos para estar así”</i>, o <i>“¡Tenés que relajarte!”</i>. Pero vos sabés que no es tan simple.</p><h3>¿Cuándo las personas buscan ayuda?</h3><p>La mayoría de las personas que consultan por ansiedad ya han recorrido un largo camino antes de llegar al consultorio. Han ido de médico en médico, buscando una causa física para los síntomas, quizás han probado medicación o han intentado “hacer de todo” para sentirse mejor. Muchas veces incluso usaron estrategias que les servían antes para calmarse, pero ahora… ya no alcanzan. Lo que antes ayudaba, ahora se volvió insuficiente. Y ese es un momento clave: cuando el malestar empieza a volverse insoportable.</p><p>Y ahí es cuando se da un paso valiente: buscar ayuda psicológica.</p><h3>¿Cómo lo miramos desde el psicoanálisis?</h3><p>Desde el enfoque psicoanalítico, la ansiedad no es simplemente un síntoma molesto que hay que eliminar. Es una señal. Una especie de “alarma emocional” que nos está queriendo decir algo más profundo. Freud hablaba de la ansiedad neurótica: esa que aparece cuando hay conflictos internos —muchas veces inconscientes— que no se han podido resolver. Deseos reprimidos, mandatos, culpas, partes nuestras que en algún momento aprendimos a callar porque no eran “aceptables”.</p><p>Esos conflictos, aunque no los veamos claramente, siguen estando ahí. Y la ansiedad es, justamente, una de las formas en las que se expresan.</p><p>Por eso, en la terapia psicoanalítica no se busca solo “bajar los síntomas” o “controlar la ansiedad”. El objetivo es otro: <strong>entender qué está pasando por dentro</strong>, darle palabras a lo que hasta ahora dolía en silencio, y empezar a transformar ese malestar.</p><h3>¿Y cómo es ese proceso?</h3><p>A lo largo del tratamiento, lo que se busca es que puedas ir descubriendo el origen de tu ansiedad. Que te preguntes: <i>¿Qué hay detrás de este miedo? ¿Qué deseo está intentando expresarse? ¿Qué parte de mí estoy tapando o no escuchando?</i></p><p>Ese momento de comprensión profunda —lo que en psicoanálisis llamamos <i>insight</i>— suele ser un punto de inflexión. No porque todo cambie de un día para el otro, pero sí porque empezás a mirar tus síntomas de otra forma. Dejan de ser enemigos que hay que combatir y se transforman en mensajes que podemos empezar a escuchar.</p><p>Y cuando eso ocurre, algo cambia: <strong>la ansiedad empieza a perder fuerza</strong>, y vos comenzás a recuperar tu poder, tu claridad, tu capacidad para vivir con mayor equilibrio emocional.</p><h3>Una última palabra</h3><p>Si sentís que la ansiedad está afectando tu vida, no esperes a que todo se vuelva insoportable. No estás solo/a. Hay caminos posibles y espacios en los que podés sentirte contenido, comprendido y acompañado.</p><p>La terapia no es una solución mágica, pero puede ser un refugio donde empezar a entenderte, sanar y, de a poco, volver a confiar en tu capacidad para habitar tu vida con más calma y autenticidad.</p>

¿Qué es un trastorno de la conducta alimentaria ? TCA
Sandra C.
11.06.2025
¿Qué es un trastorno de la conducta alimentaria ? TCA

<p><strong>Una forma en que el cuerpo expresa lo que a veces no se puede decir con palabras</strong></p><p>Los trastornos de la alimentación son más que dificultades con la comida. Son una forma de sufrimiento que puede afectar tanto el cuerpo como la mente, y que muchas veces nace de emociones profundas, conflictos internos o experiencias difíciles.</p><p>Tal vez te hayas sentido incómodo con tu cuerpo, preocupado constantemente por tu peso, culpable después de comer o atrapado en dietas que no podés sostener. A veces, esos comportamientos pueden ser señales de un trastorno de la alimentación. Y aunque esto puede sonar preocupante, lo más importante es saber que <strong>no estás solo</strong> y que <strong>hay ayuda disponible</strong>.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>¿Qué tipos de trastornos alimentarios existen?</strong></p><p>Cada persona vive su relación con la comida y el cuerpo de forma única, pero hay ciertos patrones que pueden ayudarnos a entender lo que está pasando:</p><p><strong>Anorexia nerviosa</strong></p><p>Es un trastorno en el que la comida y el control del cuerpo ocupan un lugar central. Quienes lo padecen restringen mucho su alimentación, hacen ejercicio en exceso o se pesan constantemente, aun estando muy por debajo de un peso saludable. Detrás de eso, suele haber una <strong>autoimagen distorsionada</strong> y un <strong>miedo intenso a subir de peso</strong>.</p><p><strong>Trastorno por atracón</strong></p><p>Se caracteriza por episodios en los que la persona siente que <strong>pierde el control</strong> y come grandes cantidades de comida, muchas veces en secreto. Luego aparece la <strong>culpa, la vergüenza o el malestar físico</strong>. Este ciclo puede repetirse con frecuencia y generar un gran sufrimiento.</p><p><strong>Bulimia nerviosa</strong></p><p>Implica alternar episodios de atracones con conductas para "compensar" lo comido, como <strong>provocarse el vómito, usar laxantes o hacer ejercicio extremo</strong>. Aunque quienes lo padecen pueden mantener un peso promedio, lo que ocurre en el mundo interno es profundamente doloroso.</p><p><strong>Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos</strong></p><p>No se trata de preocuparse por el peso, sino de <strong>rechazar ciertos alimentos</strong> por su textura, sabor o por miedo a atragantarse o vomitar. Puede generar un bajo peso corporal y dificultar la vida social o familiar.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>¿Cuándo pedir ayuda?</strong></p><p>Si sentís que tu relación con la comida te genera angustia, culpa, miedo o aislamiento, es momento de hablarlo. Muchas personas que atraviesan un trastorno de la alimentación piensan que "no es tan grave" o sienten vergüenza de pedir ayuda. Pero cuanto antes se inicie un tratamiento, <strong>más posibilidades hay de una recuperación real y duradera</strong>.</p><p>También es importante prestar atención si un ser querido muestra señales como:</p><ul><li>Evitar comer con otros o inventar excusas para no comer</li><li>Tener una obsesión con el cuerpo o con “comer sano”</li><li>Aislarse de reuniones sociales</li><li>Usar el baño justo después de comer</li><li>Hacer dietas extremas o usar laxantes sin supervisión</li><li>Hablar de forma negativa sobre su cuerpo constantemente</li></ul><p>Pedir ayuda no es una debilidad. Es el primer paso para salir del sufrimiento y empezar a recuperar el bienestar.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>¿Qué factores pueden influir?</strong></p><p>Nadie elige tener un trastorno de la alimentación. Pero sí existen factores que pueden aumentar el riesgo:</p><ul><li>Historia familiar o antecedentes de trastornos alimentarios</li><li>Situaciones de estrés, cambios importantes o traumas</li><li>Presión social, bullying o críticas por el cuerpo</li><li>Otros problemas emocionales como ansiedad o depresión</li><li>Dietas estrictas o control excesivo del cuerpo</li></ul><p>&nbsp;</p><p><strong>¿Cómo es el tratamiento?</strong></p><p>La recuperación es posible, pero requiere un abordaje integral y humano. Generalmente, el tratamiento incluye un equipo formado por:</p><ul><li>Un profesional de salud mental (psicólogo o psicoanalista)</li><li>Un nutricionista que acompañe con una mirada respetuosa</li><li>Un médico que supervise la salud física</li></ul><p>Cada caso es único, por eso es tan importante <strong>personalizar el tratamiento</strong>. No se trata solo de comer "bien", sino de <strong>sanar lo que hay detrás de la relación con la comida</strong>.</p><p>&nbsp;</p><p><strong>El valor del psicoanálisis: entender lo que duele, no solo lo que se ve</strong></p><p>Desde la terapia psicoanalítica, el trastorno alimentario no se trata simplemente de "comportarse mejor con la comida". Se entiende como una forma de expresar algo que duele por dentro. A veces, lo que no se puede decir con palabras, se dice con el cuerpo.</p><p>El psicoanálisis te propone un espacio donde podés:</p><ul><li><strong>Explorar tu historia personal</strong> y cómo eso influye en tu relación con la comida y el cuerpo.</li><li><strong>Revisar tus vínculos</strong>, tus emociones y cómo aprendiste a lidiar con ellas.</li><li><strong>Poner en palabras lo que antes solo se actuaba</strong>, rompiendo el silencio y encontrando alivio.</li><li><strong>Construir una imagen más real y compasiva de tu cuerpo</strong>.</li><li><strong>Fortalecer tu autoestima</strong>, tu deseo y tu capacidad de cuidarte sin castigarte.</li></ul><p>No se trata de “curarte” de un día para el otro, sino de <strong>recuperar tu deseo, tu voz y tu forma de habitarte con mayor libertad</strong>.</p><p><strong>Pedir ayuda es un acto de amor propio</strong></p><p>&nbsp;</p><p>Si sentís que estás luchando con la comida, el cuerpo o emociones difíciles, <strong>no tenés que hacerlo solo</strong>. Existen espacios de escucha, sin juicio, donde podés empezar a comprender lo que estás atravesando y encontrar nuevas formas de estar con vos mismo.</p><p><strong>La recuperación no es fácil, pero es posible. Y vale la pena.</strong></p><p>&nbsp;</p>

Ataques de pánico, cuando el miedo toma el control de tu vida.
Sandra C.
11.06.2025
Ataques de pánico, cuando el miedo toma el control de tu vida.

<h2>¿Qué es un ataque de pánico?</h2><p>Un ataque de pánico se define como un episodio repentino de miedo intenso que provoca reacciones físicas severas, incluso cuando no hay un peligro real presente. Estos episodios pueden surgir sin previo aviso y a menudo son acompañados por una sensación abrumadora de inminente desastre. Los síntomas físicos más comunes incluyen palpitaciones, sudoración, temblores, dificultad para respirar y una sensación de despersonalización, que se refiere a sentirse desconectado de uno mismo. Esta experiencia tan intensa puede ser desenergizante y desorientadora para quienes la padecen.</p><p>En la vida diaria, las personas que sufren ataques de pánico pueden encontrar difíciles situaciones que son cotidianas para otros. Este trastorno se puede caracterizar por un miedo constante a que ocurra un nuevo ataque, lo que puede llevar a evitar lugares o situaciones en las que se han producido ataques en el pasado. Por tanto, los ataques de pánico no solo afectan los momentos en que ocurren, sino que también pueden impactar considerablemente en la calidad de vida de quienes los experimentan a largo plazo.</p><p>Los factores que pueden desencadenar un ataque de pánico varían de una persona a otra e incluyen el estrés emocional, cambios significativos en la vida, o incluso condiciones de salud subyacentes. Además, es importante distinguir entre un ataque de pánico y otros trastornos de ansiedad, ya que cada uno presenta su propio conjunto de síntomas y métodos de tratamiento. Comprender el fenómeno del ataque de pánico es crucial para quienes lo padecen y para los seres queridos, ya que abordar y manejar adecuadamente esta condición puede llevar a una mejora significativa en la calidad de vida de los afectados.</p><h2>Síntomas de un ataque de pánico</h2><p>Los ataques de pánico son episodios breves y abrumadores de miedo intenso que pueden surgir sin previo aviso y suelen incluir una variedad de síntomas físicos y psicológicos. Entre los síntomas más comunes se encuentran las palpitaciones, que se caracterizan por un aumento notable en el ritmo cardíaco, lo que puede causar preocupación adicional en la persona afectada. Esta experiencia a menudo se acompaña de sudoración excesiva, que puede manifestarse a través de un sudor repentino en las palmas, la frente, o todo el cuerpo.</p><p>Los temblores o sacudidas involuntarias son también síntomas frecuentes durante un ataque de pánico. Esta agitación puede ser interpretada erróneamente como una señal de debilidad o inestabilidad, lo que puede intensificar la sensación de miedo. Adicionalmente, muchas personas experimentan dificultad para respirar, ya sea en forma de hiperventilación o una sensación de falta de aire, lo que puede generar un ciclo de ansiedad ya que la persona teme no poder respirar adecuadamente.</p><p>Otra manifestación común de un ataque de pánico es la sensación de peligro inminente, que puede llevar a la persona a creer que está a punto de morir o a experimentar una catástrofe inminente. Esta experiencia subjetiva es crucial para entender la intensidad y el impacto emocional del ataque. La duración de estos episodios varía, pero generalmente alcanzan su pico en unos pocos minutos antes de comenzar a disminuir.</p><p>Es fundamental la correcta identificación de los ataques de pánico, ya que a menudo pueden confundirse con otros tipos de crisis. Diferenciar un ataque de pánico de trastornos cardíacos o de ansiedad generalizada puede ser un desafío, lo que subraya la importancia de buscar un diagnóstico adecuado y tratamiento eficaz.</p><h2>Tratamiento para el ataque de pánico y beneficios de la Terapia Psicoanalítica</h2><p>Generalmente las personas que sufren ataques de pánico ya han realizado múltiples consultas médicas sin que los estudios que se le han realizado puedan&nbsp; determinar&nbsp; que haya un problema de salud física que justifique este trastorno. Por lo que entonces &nbsp;sería apropiado consultar a un psicólogo y comenzar psicoterapia.</p><p>Si bien los ataques de pánico son situaciones intensamente angustiosas que pueden ser abordadas mediante múltiples modalidades de tratamiento, es fundamental destacar los beneficios de la terapia psicoanalítica.</p><p>Aunque hoy se les llame así a los ataques de pánico, ya &nbsp;han sido reconocidos desde hace mucho tiempo, en 1895 Sigmund Freud describía un conjunto de síntomas similares bajo el término "Neurosis de Angustia". Esto significa que, aunque el nombre ha cambiado, la sintomatología no.</p><p>En el ámbito del psicoanálisis, los síntomas &nbsp;se transforman en un guía que traza un camino para entender lo que realmente está sucediendo en la vida emocional del paciente. Los ataques de pánico están relacionados con experiencias traumáticas pasadas que han dejado una huella en el psiquismo, estas son las verdaderas causas del sufrimiento y se traducen en el cuerpo través de descargas neurovegetativas.</p><p>Este enfoque no se centra solo en los síntomas sino que&nbsp; busca descubrir y abordar las causas subyacentes que contribuyen a la aparición de los ataques de pánico.Los pacientes &nbsp;pueden explorar su inconsciente, lo que les permite identificar patrones conductuales y emocionales que podrían estar contribuyendo a la aparición de episodios de pánico.</p><p>En este contexto, el trabajo terapéutico se centra en explorar el origen del trauma comprendiendo mejor las raíces de la angustia &nbsp;y cómo se relaciona con las situaciones actuales que desencadenan el ataque de pánico. Al &nbsp;trabajar en un entorno seguro y de apoyo los pacientes comprenden mejor estas conexiones, permitiéndoles elaborar el conflicto emocional, lo que a su vez puede llevar a un alivio significativo de los síntomas.</p><p>Uno de los beneficios significativos de la terapia psicoanalítica es su capacidad para facilitar un espacio seguro donde los pacientes pueden expresar sus pensamientos y sentimientos más profundos. Este entorno de confianza permite a los individuos examinar su historia personal y las experiencias pasadas que han moldeado su forma de reaccionar ante situaciones estresantes. Al entender la conexión entre sus emociones actuales y sus vivencias anteriores los pacientes pueden empezar a desactivar temores irrazonables que conducen a los ataques de pánico, por lo que es un tratamiento efectivo a largo plazo.</p><p>Este enfoque personalizado es vital, ya que cada individuo enfrenta sus propios desafíos y patrones únicos. Un tratamiento que se adapte a las necesidades y circunstancias del paciente puede resultar en una transformación más eficaz y duradera. La&nbsp; terapia psicoanalítica, puede ofrecer un marco integral que considere tanto las manifestaciones externas como los factores internos que alimentan los ataques de pánico.</p><p>Recuerda que no estás sola/o en esto y que hay recursos y profesionales dispuestos a ayudarte a superar tu sufrimiento.</p>

Preguntas y respuestas

¿No sabes cómo elegir a un psicólogo? 🕵️‍♀️

Pueden ayudar los siguientes aspectos:
- Foto y videopresentación. Ayudan a tener una primera impresión.
- Temas con los que trabaja/no trabaja el psicólogo y su formación. Para entender de antemano si tiene experiencia en tus temas.
- Formato de trabajo. Online u offline, ciudad, barrio, calendario: todo para tu comodidad.
- Costo. ¿Te sentirás cómodo financieramente?
- Sensaciones. Escucha tu reacción interna al perfil: simpatía, confianza, curiosidad, tu intuición; eso también es un criterio importante.
Todos los psicólogos y psicoterapeutas en terappio están verificados y tienen la formación adecuada. Aquí hay profesionales en quienes puedes confiar.

¿Cómo y cuándo se realiza el pago?

Pagas las sesiones directamente al psicólogo, sin nuestra intermediación, pagos adicionales ni comisiones. Aconsejamos a los psicólogos solicitar un 50% de anticipo para las sesiones presenciales y un 100% de anticipo para las sesiones online. Esto es necesario para garantizar el pago por parte del cliente. Sin embargo, algunos psicólogos pueden aceptar el pago después de la sesión. El pago se realiza de la manera que sea más conveniente para ambos. Podrán discutir esto y otras preguntas directamente en el chat.

¿Puedo obtener un reembolso?

Recomendamos que discuta este asunto con su psicólogo. Los psicólogos tienen su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. La opción más común es la posibilidad de recibir un reembolso o reprogramar la sesión sin costo adicional, siempre que haya notificado los cambios al menos 24 horas antes de la sesión. Si la sesión ya se realizó o notificó la cancelación con menos de 24 horas de antelación, normalmente no se realiza el reembolso. Esta es una práctica estándar en el sector, que le da al psicólogo suficiente tiempo para ajustar su agenda y, posiblemente, ofrecer ese horario a otro cliente que lo necesite.

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Si dejaste tu solicitud entre las 9:00 y las 21:00, uno de nuestros gestores creará un chat conjunto para ti con un psicólogo en el mensajero que prefieras en un plazo de 5 minutos. Si dejaste tu solicitud después de las 21:00, el chat se creará a la mañana siguiente. Aconsejamos a los psicólogos que se pongan en contacto contigo en un plazo de 2 horas, pero a veces pueden producirse retrasos por su parte (¡su agenda puede estar bastante ocupada!).

¿Se puede cancelar o reprogramar la sesión?

Sí, en la mayoría de los casos puedes cancelar o reprogramar la sesión. Cada psicólogo tiene su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. Te recomendamos hablarlo personalmente.