Buscar a un psicólogo
Miriam Morales

Miriam M.

  • Psicoterapeuta
  • Psicólogo

Experiencia: 

6 años

Idioma: 

ES

Certificados: 

9

Solicitó: 

Administración

Distrito: 

Benito Juárez

El psicólogo no está aceptando nuevos clientes en este momento.
¡Seguimos buscando! 😉 Revisa el filtro de búsqueda: allí está justamente tu psicólogo.
Buscar a un psicólogo
  • Consultas
  • Mapa
  • Sobre el psicólogo
  • Educación
  • Reseñas/Recomendaciones 3/0
  • Calendario
  • Artículos 18
¿En qué puedo ayudar?

Ansiedad, culpa, duelo, estrés, autocrítica, psicosomática, autoestima, acompañamiento emocional, terapia online y presencial.

Trabajo desde un enfoque empático y realista, ajustando cada proceso a tus necesidades y ritmo personal. 💙

Acepto aquí

La dirección exacta de tu sesión presencial se puede acordar en el chat con el psicólogo 🤝

Dirección Avenida Río Mixcoac

Distrito Benito Juárez, Insurgentes Mixcoac

Enfoques y métodos en los que trabajo:

Soy psicóloga clínica y pedagoga con más de 6 años de experiencia acompañando a niños, adolescentes y adultos.

Ofrezco un espacio seguro, empático y claro, donde las personas pueden hablar sin miedo a ser juzgadas y aprender a comprender y regular sus emociones.

Mi enfoque principal es la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), basada en evidencia científica y adaptada a cada historia personal. Trabajo de manera estructurada en temas como ansiedad, duelo, depresión, culpa, autoestima, TDAH y psicosomática.

También cuento con formación en psicodiagnóstico estandarizado y he realizado más de 200 evaluaciones clínicas y educativas, lo que me permite orientar a familias y escuelas con informes claros, prácticos y funcionales.

Creo firmemente que la psicología debe sentirse accesible, cercana y útil en la vida diaria: una guía para construir calma y cambios reales, no un espacio de culpa ni distancia. 🌿

Trabajo desde la Terapia Cognitivo Conductual (TCC), un enfoque claro y práctico que ayuda a comprender cómo nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones y acciones. En sesión encontrarás un espacio cálido, respetuoso y colaborativo, donde aprenderás a fortalecer tu bienestar paso a paso.

La psicoterapia me ha enseñado que sanar no significa no tener dificultades, sino aprender a mirarlas de una forma más adaptativa, empezarte a hablar a ti como le hablas a los demás, sin juzgar, sin minimizar, sin decirles cosas agresvias. Me ha ayudado a escuchar desde la calma, confiar en los procesos y entender que cada historia necesita su propio ritmo.

La calma no llega cuando todo está bien, sino cuando aprendemos a estar bien incluso en medio del caos.

Disfruto la lectura terapéutica, el arte, la escritura y crear materiales psicoeducativos. Me inspira transformar el conocimiento en herramientas que acompañen la vida cotidiana de forma sencilla y humana.

Licenciatura en Psicología por la UNAM (2019).

Licenciatura en Pedagogía por la UPN (2011).

Actualmente cursando Maestría en Psicoterapia Cognitivo Conductual en el Centro de Psicoterapia Cognitiva (CDMX).

Formación y certificación en psicodiagnóstico estandarizado (más de 200 pruebas aplicadas e interpretadas).

Cursos de actualización en psicología clínica, psicopedagogía, modificación de conducta y evaluación neuropsicológica.

Licenciatura
Universidad Nacional Autónoma de México
02/07/2019

He cursado especializaciones en Terapia Cognitivo Conductual, neuropsicología infantil, evaluación psicopedagógica, intervención en ansiedad, depresión y duelo, así como actualización en pruebas proyectivas y psicodiagnóstico clínico. Mi objetivo es integrar el conocimiento científico con una atención empática y cercana.

INSTITUTO NACIONAL DE PSIQUIATRÍA RAMÓN DE LA FUENTE MUÑIZ
FUNDAMENTOS EN TANATOLOGÍA
31 DE OCTUBRE AL 11 DE NOVIEMBRE DEL 2022, Número de horas - 20
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y CAPACITACIÓN EN DESARROLLO INFANTIL, HUAXYACAC A.C.
TALLER EN LÍNEA: TÉCNICAS Y ESTRATEGIAS PARA LA REGULACIÓN EMOCIONAL EN ADOLESCENTES
17-19 de abril del 2023, Número de horas - 12
INSTITUTO NACIONAL DE PSIQUIATRÍA RAMÓN DE LA FUENTE MUÑIZ
INSOMNIO: INTERVENCIONES TERAPÉUTICAS PARA SU MANEJO
27 de mayo al 17 de junio del 2021, Número de horas - 20
NeuroClass
Terapia cognitivo conductual para el abordaje de la depresión
noviembre 1, 2025, Número de horas - 20
Suprema Corte de Justicia de la Nación, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia, A.C.
Psicología Forense especializada en niñas, niños y adolescentes
octubre 2020, Número de horas - 80
INSTITUTO NACIONAL DE PSIQUIATRÍA RAMÓN DE LA FUENTE MUÑIZ
ACTUALIZACIÓN EN EL TRATAMIENTO INTEGRAL DE LA DEPRESIÓN SEGUNDA EMISIÓN
21, 23, 28 y 30 de septiembre de 2021, Número de horas - 20
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y CAPACITACIÓN EN DESARROLLO INFANTIL, HUAXYACAC A.C.
TALLER ONLINE: ESTRATEGIAS NEUROPSICOLÓGICAS PARA LOS NIÑOS CON DIFICULTADES DEL APRENDIZAJE
13, 14 y 15 de enero del 2025, Número de horas - 12
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN Y CAPACITACIÓN EN DESARROLLO INFANTIL, HUAXYACAC A.C.
TALLER EN LÍNEA: TÉCNICAS PARA EL PROTOCOLO DIAGNÓSTICO DEL TDAH
04, 06 y 07 de octubre del 2022, Número de horas - 12
INSTITUTO NACIONAL DE PSIQUIATRÍA RAMÓN DE LA FUENTE MUÑIZ
LA OBESIDAD Y SU RELACIÓN CON LA SALUD MENTAL.
06 AL 17 DE MARZO DE 2023, Número de horas - 20
Reseñas y recomendaciones
3/0
avatar

Ricardo Diaz

Recomienda

12.11.2025

Es una psicóloga empática y amable, muy profesional, mi hija está llevando su diagnóstico con ella y está muy cómoda.

avatar

Delia Ortega

Recomienda

05.11.2025

Gracias a su orientación y apoyo, así como los ejercicios que me ha mandado, he mejorado mucho de mis ataques de ansiedad, puedo gestionar mejor mi estrés y he logrado más comunicación y entendimiento con mi familia.

avatar

Cristofer Beteta

Recomienda

26.10.2025

Yo estaba tendiendo bastantes problemas por mi estrés elevado por la carga de trabajo. Con la atención y guía de la psicóloga Miriam empecé a gestionar mucho mejor mi manejo del estrés, mejorando considerablemente tanto en mi vida personal como laboral. Es una excelente profesional, que da un seguimiento puntual, pero sobre todo, me gustó la calidez y humanismo con el que atiende.

Aquí todavía no hay recomendaciones de colegas.

¡Pero! Este especialista, al igual que todos los demás en terappio.com, ha sido cuidadosamente verificado por nuestro equipo y aceptado en la comunidad 😌

Artículos del psicólogo
18
Un límite claro cuida lo que te importa
Miriam M.
03.02.2026
Un límite claro cuida lo que te importa

<p>Muchas veces es porque <strong>llevas demasiado tiempo sin poner un límite</strong>.</p><p>Un límite no siempre aparece como una decisión firme y clara.<br>A veces llega primero como agotamiento.<br>O como tristeza inexplicable.<br>O como enojo acumulado que no sabes bien hacia dónde va.</p><p>Y es ahí donde muchas personas se confunden: creen que el problema es su sensibilidad, su carácter o su “incapacidad para aguantar”.<br>Cuando en realidad, el problema es que <strong>se han estado dejando fuera a sí mismas</strong>.</p><h4><strong>El mito de que poner límites es ser egoísta</strong></h4><p>Desde muy temprano aprendemos que decir que no puede traer consecuencias: decepcionar, incomodar, generar conflicto.<br>Por eso muchas personas crecen asociando el límite con la culpa.</p><p>Si pongo un límite:<br>– van a pensar que soy exagerado<br>– me voy a ver mala persona<br>– voy a lastimar a alguien<br>– me van a dejar de querer</p><p>Este miedo no es casual.<br>Muchas veces viene de historias donde el afecto estuvo condicionado: <i>te quiero si cumples</i>, <i>si te adaptas</i>, <i>si no molestas</i>.</p><p>Desde ahí, el límite se vive como una amenaza al vínculo.</p><p>Pero hay algo que casi nadie dice con claridad:<br><strong>un vínculo que solo se sostiene cuando tú te anulas no es un vínculo seguro</strong>.</p><h4><strong>Cuando no pones límites, algo se rompe lentamente</strong></h4><p>No poner límites no suele provocar una crisis inmediata.<br>Lo que provoca es un desgaste silencioso.</p><p>Empiezas a notar:<br>– cansancio emocional constante<br>– dificultad para disfrutar lo que antes sí disfrutabas<br>– sensación de estar “cargando” a otros<br>– enojo que aparece de golpe y te asusta<br>– culpa por necesitar espacio</p><p>Y entonces ocurre algo muy común:<br>te enojas contigo por sentirte así.</p><p>Pero tu malestar no es un defecto.<br>Es una <strong>señal de que algo necesita ordenarse</strong>.</p><h4><strong>El límite como acto de cuidado, no de rechazo</strong></h4><p>Un límite sano no busca castigar ni controlar al otro.<br>Busca <strong>cuidar el vínculo sin perderte a ti</strong>.</p><p>Poner un límite es decir:<br>– “Así puedo estar presente”<br>– “Así no me siento bien”<br>– “Esto necesito para seguir”</p><p>Cuando el límite es claro, deja de haber suposiciones.<br>Deja de haber resentimientos acumulados.<br>Deja de haber silencios que pesan más que una conversación incómoda.</p><p>Un límite claro <strong>previene daños mayores</strong>.</p><h4><strong>La dimensión ética de los límites</strong></h4><p>Pocas veces se habla de esto, pero poner límites también es un acto profundamente ético.</p><p>Ser ético no es solo portarte bien con los demás.<br>También es <strong>no traicionarte a ti mismo</strong>.</p><p>Cuando dices que sí por miedo, cuando aguantas para no incomodar, cuando te adaptas aunque te duela, algo interno se fragmenta.</p><p>Y esa fragmentación no se queda solo contigo:<br>se filtra en tus relaciones, en tu trabajo, en tu manera de comunicarte.</p><p>Un límite claro:<br>– reduce el daño emocional innecesario<br>– evita estallidos posteriores<br>– cuida relaciones importantes<br>– te permite estar sin resentimiento</p><p>Desde ahí, el límite deja de ser confrontación y se vuelve coherencia interna.</p><h4><strong>No todos los límites son duros</strong></h4><p>Existe la idea de que poner un límite implica ser frío, tajante o agresivo.<br>Pero muchos límites se ponen con calma.</p><p>Un límite puede ser firme y amable al mismo tiempo.</p><p>Por ejemplo:<br>– “Hoy no puedo hablar de esto, lo vemos después.”<br>– “Prefiero hacerlo de esta manera.”<br>– “Ahora necesito espacio.”</p><p>No necesitas un discurso largo.<br>No necesitas justificar cada decisión.<br><strong>La claridad también es una forma de respeto.</strong></p><h4><strong>El miedo que aparece después del límite</strong></h4><p>Para muchas personas, lo más difícil no es decir el límite, sino <strong>sostenerlo</strong>.</p><p>Aparecen pensamientos como:<br>– “¿y si exageré?”<br>– “mejor cedo tantito”<br>– “no quiero que se enoje”</p><p>Este vaivén interno suele venir de historias donde el conflicto significó abandono, castigo o rechazo.</p><p>Por eso, aprender a poner límites no es solo una habilidad comunicativa.<br>Es un proceso emocional profundo.</p><h4><strong>Lo que un límite bien puesto puede transformar</strong></h4><p>Un límite no siempre arregla todo de inmediato.<br>Pero sí cambia algo fundamental: <strong>te reposiciona</strong>.</p><p>Te devuelve agencia.<br>Te devuelve voz.<br>Te devuelve presencia.</p><p>Hay relaciones que, gracias a un límite, se vuelven más honestas.<br>Otras quizás se distancian.<br>Y aunque eso duela, también es información valiosa.</p><p>Porque un vínculo que no tolera un límite difícilmente puede sostener un cuidado mutuo real.</p><h4><strong>Cuando el límite protege lo valioso</strong></h4><p>Hay límites que cuidan:<br>– tu energía<br>– tu salud emocional<br>– tu tiempo<br>– tu dignidad</p><p>Y hay momentos en los que poner un límite no es opcional, sino necesario para no perderte.</p><p>Un límite claro <strong>no rompe lo importante</strong>.<br>Lo protege.</p><p>Si hoy estás en un punto donde sabes que algo necesita ordenarse, pero te cuesta sostenerlo sin culpa, la terapia puede ayudarte a trabajar ese límite desde la calma, no desde la pelea ni desde el autoataque.</p><p>🧠 <strong>Agenda tu sesión</strong><br>Acompañamiento psicológico con enfoque en Terapia Cognitivo Conductual (TCC).</p><p>&nbsp;</p>

🧠💬 Decir lo que sientes no debilita, fortalece
Miriam M.
02.02.2026
🧠💬 Decir lo que sientes no debilita, fortalece

<p>Hay silencios que parecen prudentes,<br>pero en realidad son miedo acumulado.</p><p>Silencios que se visten de “no quiero hacer problema”,<br>de “mejor lo dejo pasar”,<br>de “no vale la pena decir nada”.</p><p>Y mientras afuera todo parece tranquilo,<br>por dentro el cuerpo se tensa, el pecho se aprieta y la mente repite escenas que nunca ocurrieron 💭</p><p>No decir lo que sientes no siempre es calma.<br>Muchas veces es <strong>autoprotección aprendida</strong> 🛡️</p><h4>🌿 Cuando aprendiste que sentir era demasiado</h4><p>Muchas personas no crecieron en entornos donde expresar emociones fuera seguro.</p><p>Aprendieron, explícita o silenciosamente, que:</p><p>sentir mucho era exagerar 😶</p><p>hablar incomodaba</p><p>llorar era molestar 😢</p><p>pedir algo era ser carga</p><p>Así que el sistema hizo lo que pudo para sobrevivir:<br>callar, adaptarse, aguantar.</p><p>Eso no te hizo débil.<br>Te hizo funcional en ese contexto.</p><p>El problema aparece cuando esa estrategia, que antes te cuidaba,<br>hoy te deja cansada, desconectada o llena de ruido interno 😮‍💨</p><h4>🫀 El cuerpo habla cuando la boca no puede</h4><p>Cuando no dices lo que sientes, el cuerpo toma la palabra.</p><p>Aparecen señales que muchas veces se minimizan:</p><p>tensión constante</p><p>irritabilidad sin motivo claro</p><p>dificultad para dormir 🌙</p><p>cansancio que no se quita con descanso</p><p>ganas de aislarte</p><p>sensación de estar “de más”</p><p>No porque seas mala comunicándote.<br>Sino porque <strong>la emoción no expresada no desaparece</strong>: se desplaza.</p><p>Decir lo que sientes no significa decirlo todo, ni decirlo mal.<br>Significa <strong>ordenarlo para que no te lastime por dentro</strong> 🧩</p><h4>🧭 Expresar no es atacar, es ubicarte</h4><p>Existe una creencia muy común:<br>“Si digo lo que siento, voy a generar conflicto”.</p><p>Pero muchas veces el conflicto no nace de hablar,<br>sino de <strong>acumular</strong>.</p><p>Decir:</p><p>“esto me dolió” 💔</p><p>“esto me incomodó”</p><p>“esto sí lo necesito” 🤍</p><p>“esto no me hace bien”</p><p>No es reclamo.<br>Es <strong>ubicación emocional</strong>.</p><p>Cuando no te ubicas tú, otros ocupan ese espacio por ti.<br>Deciden por ti, cruzan límites, interpretan silencios.</p><p>Y eso también duele.</p><h4>💥 La diferencia entre explotar y expresar</h4><p>Callar durante mucho tiempo suele terminar en explosiones que no reflejan la emoción real.</p><p>Sale enojo cuando había tristeza.<br>Sale distancia cuando había miedo.<br>Sale dureza cuando había necesidad de cuidado.</p><p>Entonces aparece la culpa:<br>“¿Por qué reaccioné así?”<br>“Exageré.”<br>“Me pasé.”</p><p>Pero no fue exageración.<br>Fue <strong>emoción acumulada</strong>.</p><p>Expresar a tiempo no rompe vínculos.<br>Los vuelve más claros ✨</p><p>Y si un vínculo se rompe cuando dices cómo te sientes,<br>no se rompió por hablar,<br>se rompió porque solo funcionaba mientras tú te callabas.</p><h4>🌸 Decir lo que sientes también es autocuidado</h4><p>Hablar no siempre busca que el otro cambie.<br>Muchas veces solo busca que <strong>tú no sigas cargando sola/o</strong> 🧳</p><p>Poner palabras:</p><p>reduce la rumiación 🌀</p><p>regula el cuerpo</p><p>baja la ansiedad</p><p>ordena la emoción</p><p>disminuye la culpa</p><p>No necesitas discursos perfectos.<br>Necesitas <strong>honestidad amable</strong> 🤲<br>contigo primero, con el otro después.</p><h4>🕊️ No todo se dice igual, pero todo merece ser escuchado</h4><p>Expresar emociones no significa hacerlo en cualquier momento ni de cualquier forma.</p><p>Implica aprender a elegir:</p><p>el momento más seguro</p><p>las palabras más claras</p><p>el límite más sano 💬</p><p>Y aun así, puede dar miedo.</p><p>Porque decir lo que sientes implica mostrarte.<br>Y mostrarte requiere valentía 💛</p><h4>🧠 Cuando hablar cuesta demasiado</h4><p>Hay personas que saben exactamente lo que sienten,<br>pero no logran decirlo sin ansiedad, culpa o bloqueo.</p><p>Otras no saben qué sienten,<br>solo saben que algo no está bien.</p><p>En ambos casos, no es incapacidad.<br>Es historia emocional.</p><p>Aprender a expresar no es algo que se “decida”.<br>Es algo que se <strong>entrena</strong>, se acompaña y se trabaja con cuidado.</p><h4>💪 Fortaleza no es aguantar, es cuidarte</h4><p>Ser fuerte no es callar siempre.<br>Ser fuerte es saber:</p><p>cuándo hablarte</p><p>cuándo hablar</p><p>y cuándo retirarte</p><p>Las palabras dichas a tiempo:</p><p>previenen resentimientos</p><p>cuidan el vínculo</p><p>te cuidan a ti 🌱</p><p>Y si hoy te cuesta decir lo que sientes,<br>no es falla.<br>Es aprendizaje previo.</p><p>La buena noticia es que eso <strong>sí se puede trabajar</strong> ✨</p><p>🧠 <strong>Agenda tu sesión.</strong><br>Con formación en Terapia Cognitivo Conductual (TCC).<br>Aquí no tienes que callarte para ser cuidada/o 🤍</p><p>&nbsp;</p>

Cuando dicen “antes no había ansiedad”… pero sí había silencio
Miriam M.
29.01.2026
Cuando dicen “antes no había ansiedad”… pero sí había silencio

<p>Antes sí había ansiedad. Lo que no había era lenguaje para nombrarla.</p><p>Antes <strong>sí había ansiedad</strong>.<br>Lo que no había era palabra para nombrarla.<br>No había permiso para sentirla.<br>Y mucho menos espacio para hablarla.</p><p>No se preguntaba “¿cómo te sientes?”.<br>Se preguntaba “¿ya cumpliste?”, “¿ya acabaste?”, “¿ya te calmastes?”.<br>Sentir no era una prioridad; era un estorbo.</p><p>Había niños mordiendo lápices hasta dejarlos en los huesos.<br>Apretando la mandíbula para no llorar.<br>Aguantando el nudo en el estómago sin saber qué hacer con él ni con lo que sentían.</p><p>Había adolescentes aprendiendo a “no hacer drama”.<br>A no llorar “por cualquier cosa”.<br>A tragarse el enojo, la tristeza o el miedo para no incomodar a nadie.</p><p>Había adultos funcionando.<br>Cumpliendo.<br>Respondiendo.<br>Sosteniendo familias, trabajos, responsabilidades.<br>Pero profundamente desconectados de sí mismos.</p><p>No se llamaba ansiedad.<br>Se llamaba <i>“así es la vida”</i>.<br>Se llamaba <i>“no exageres”</i>.<br>Se llamaba <i>“aguántate”</i>.</p><p>Y ese aprendizaje no se quedó en el pasado.<br>Sigue viviendo en muchas personas hoy.</p><h4>La ansiedad que aprendimos a callar</h4><p>Muchas personas adultas <strong>no llegan a terapia diciendo “tengo ansiedad”</strong>.<br>Llegan diciendo cosas como:</p><p>— “No sé qué me pasa, pero estoy cansado todo el tiempo.”<br>— “Me enojo por cosas pequeñas y luego me siento culpable.”<br>— “No puedo relajarme aunque todo esté bien.”<br>— “Siento algo en el cuerpo, pero no sé qué es.”<br>— “Cuando paro, me siento peor.”</p><p>Eso no es debilidad.<br>Es <strong>una emoción que aprendió a esconderse para sobrevivir</strong>.</p><p>Cuando creciste en un contexto donde sentir era peligroso, inútil o incómodo para otros, tu sistema hizo lo que pudo: <strong>callar</strong>.<br>Cerrar.<br>Seguir.</p><p>Y ese silencio no desaparece solo porque hoy tengas más información, más libros, más conciencia emocional o más palabras bonitas en redes sociales.</p><p>El cuerpo no aprende con conceptos.<br>Aprende con experiencias.</p><p>Por eso, a veces, aunque “todo esté bien”, el cuerpo sigue en alerta.<br>Porque aprendió que relajarse no era seguro.<br>Que sentir era un riesgo.<br>Que mostrarse era peligroso.</p><h4>“Si hablo de lo que siento, me voy a hundir más”</h4><p>Esta idea aparece mucho en consulta.<br>Y tiene sentido.</p><p>Si durante años sentiste en soledad, sin acompañamiento, sin contención, sin alguien que te ayudara a ordenar lo que pasaba dentro, es lógico que hoy hablar de emociones se sienta abrumador.</p><p>Pero la experiencia clínica suele mostrar lo contrario:</p><p>Nombrar lo que sientes <strong>no crea la ansiedad</strong>.<br>La ordena.<br>La baja de volumen.<br>Le da forma.</p><p>Cuando algo no tiene nombre, el cuerpo se encarga de expresarlo como puede:<br>tensión constante, insomnio, irritabilidad, cansancio extremo, hipervigilancia, dificultad para descansar incluso cuando hay tiempo.</p><p>Ponerle palabras <strong>no es exagerar</strong>.<br>Es regular.</p><p>No es abrir la herida.<br>Es dejar de apretarla desde adentro.</p><h4>Un ejercicio breve para empezar</h4><p><i>(sin revolver todo)</i></p><p>No necesitas analizar tu infancia ni abrir heridas enormes.<br>No necesitas entenderlo todo hoy.</p><p>Empieza pequeño.<br>Empieza seguro.</p><p><strong>Ejercicio de 2 minutos:</strong></p><p>1️⃣ Cuando notes tensión, prisa interna o ganas de “aguantar”, detente un momento.<br>2️⃣ Pregúntate con honestidad (no para juzgarte):<br>👉 <i>¿Qué estoy sintiendo que antes aprendí a callar?</i><br>3️⃣ No lo expliques. No lo justifiques.<br>Solo nómbralo: miedo, enojo, cansancio, tristeza, confusión.<br>4️⃣ Respira lento una vez y dite:<br><i>“Puedo sentir esto sin pelearme conmigo.”</i></p><p>Eso es todo.</p><p>No tienes que resolverlo.<br>No tienes que cambiar nada.<br>Solo estar presente.</p><h4>Ser fuerte ya te salvó.</h4><p>Ahora toca cuidarte.</p><p>Aguantar fue una estrategia.<br>Te ayudó a sobrevivir en su momento.<br>Fue necesaria.<br>Fue adaptativa.</p><p>Pero seguir viviendo solo desde ahí <strong>ya no siempre protege</strong>.<br>A veces solo cansa.<br>A veces solo desconecta.<br>A veces te deja funcionando por fuera y agotado por dentro.</p><p>Aprender a escuchar lo que sientes no te hace frágil.<br>Te hace más honesto contigo.<br>Y esa honestidad, aunque da miedo al inicio, suele traer más estabilidad, más claridad y más calma a largo plazo.</p><p>Si hoy notas que cargas emociones que nunca aprendiste a nombrar, <strong>no estás tarde</strong>.<br>No estás fallando.<br>Estás justo a tiempo.</p><p>Si quieres acompañamiento para entender lo que tu cuerpo y tu mente llevan tiempo diciendo en silencio, la terapia puede ser un espacio seguro para empezar.</p><p><strong>Agenda tu sesión.</strong><br>Aquí no tienes que aguantar solo.</p><p>&nbsp;</p>

Preguntas y respuestas

¿No sabes cómo elegir a un psicólogo? 🕵️‍♀️

Pueden ayudar los siguientes aspectos:
- Foto y videopresentación. Ayudan a tener una primera impresión.
- Temas con los que trabaja/no trabaja el psicólogo y su formación. Para entender de antemano si tiene experiencia en tus temas.
- Formato de trabajo. Online u offline, ciudad, barrio, calendario: todo para tu comodidad.
- Costo. ¿Te sentirás cómodo financieramente?
- Sensaciones. Escucha tu reacción interna al perfil: simpatía, confianza, curiosidad, tu intuición; eso también es un criterio importante.
Todos los psicólogos y psicoterapeutas en terappio están verificados y tienen la formación adecuada. Aquí hay profesionales en quienes puedes confiar.

¿Cómo y cuándo se realiza el pago?

Pagas las sesiones directamente al psicólogo, sin nuestra intermediación, pagos adicionales ni comisiones. Aconsejamos a los psicólogos solicitar un 50% de anticipo para las sesiones presenciales y un 100% de anticipo para las sesiones online. Esto es necesario para garantizar el pago por parte del cliente. Sin embargo, algunos psicólogos pueden aceptar el pago después de la sesión. El pago se realiza de la manera que sea más conveniente para ambos. Podrán discutir esto y otras preguntas directamente en el chat.

¿Puedo obtener un reembolso?

Recomendamos que discuta este asunto con su psicólogo. Los psicólogos tienen su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. La opción más común es la posibilidad de recibir un reembolso o reprogramar la sesión sin costo adicional, siempre que haya notificado los cambios al menos 24 horas antes de la sesión. Si la sesión ya se realizó o notificó la cancelación con menos de 24 horas de antelación, normalmente no se realiza el reembolso. Esta es una práctica estándar en el sector, que le da al psicólogo suficiente tiempo para ajustar su agenda y, posiblemente, ofrecer ese horario a otro cliente que lo necesite.

He dejado una solicitud. ¿Cuándo me escribirán?

Si dejaste tu solicitud entre las 9:00 y las 21:00, uno de nuestros gestores creará un chat conjunto para ti con un psicólogo en el mensajero que prefieras en un plazo de 5 minutos. Si dejaste tu solicitud después de las 21:00, el chat se creará a la mañana siguiente. Aconsejamos a los psicólogos que se pongan en contacto contigo en un plazo de 2 horas, pero a veces pueden producirse retrasos por su parte (¡su agenda puede estar bastante ocupada!).

¿Se puede cancelar o reprogramar la sesión?

Sí, en la mayoría de los casos puedes cancelar o reprogramar la sesión. Cada psicólogo tiene su propia política respecto a la cancelación o reprogramación de sesiones. Te recomendamos hablarlo personalmente.