Como especialista, me define mi adaptabilidad a las necesidades únicas de cada paciente y mi capacidad natural para generar un ambiente de confianza y seguridad desde la primera sesión. Mi enfoque no solo es escuchar, sino también ser un facilitador de conocimiento: me apasiona aprender continuamente para luego compartir herramientas prácticas y perspectivas que te ayuden a gestionar tu propia vida.
En lo personal, mi disciplina y entendimiento del manejo de la presión provienen de mi experiencia en el fútbol profesional. Mis valores, cimentados en mi fe cristiana, guían una práctica ética y de servicio genuino. Además, mi rol de esposo y padre me brinda una comprensión vivencial y empática de las dinámicas y retos familiares.