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Entre la creación y la destrucción: reflexiones sobre el amor

Autor: Angélica León , 20/10/2025 (114 vista)
Emociones y sentimientos, Separaciones y pérdidas, Autoidentificación, Soledad
Entre la creación y la destrucción: reflexiones sobre el amor

El título, inspirado en Benedetti, invita a pensar el amor como una dualidad en la psique. Siguiendo a Sabina Spielrein, la libido posee dos fuerzas: una que crea y embellece, y otra que destruye. Freud coincide al hablar del conflicto entre la pulsión de vida y la pulsión de muerte.

Amar y preservarse: la trinchera de la alegría

Este trabajo toma inspiración en el poema de Mario Benedetti, pues invita a reflexionar sobre el amor como una dualidad que habita en la psique humana. Me baso en la teoría de la brillante analista Sabina Spielrein, quien, motivada por su descubrimiento del devenir destructivo en la pasión y en el amor, afirma que la libido posee dos aspectos: uno que embellece y otro que, al mismo tiempo, destruye. Esta misma idea se encuentra en Freud, cuando describe la pulsión de muerte, entendida como un impulso hacia la destrucción, en contraste con la pulsión de vida. Ambos impulsos conviven y se enfrentan constantemente en la mente humana y, por supuesto, también en las relaciones amorosas. La tensión entre creación y destrucción es, así, un fenómeno inherente al ser humano.

Spielrein señala: “Una mujer que se abandona a la pasión, al menos en la actual situación cultural, experimenta demasiado pronto el aspecto destructivo.” Esto nos permite observar cómo, en ocasiones, una persona puede dejar de lado otros aspectos de su vida para entregarse completamente a una relación —sea esta mortífera o no—, no como un juicio moral, sino como un devenir propio de la psique. Existen conductas que expresan ese componente destructivo, como los celos, las adicciones o la agresividad, que mantienen al sujeto en un conflicto constante, especialmente en el amor de pareja.

En una sociedad donde prevalece el estigma, la mujer que se abandona a la pasión también enfrenta juicios externos. Su deseo puede ser reprimido y condenado; si no se entrega, se la cataloga como frívola; si lo hace, se enfrenta al riesgo de perderse en la relación. En este enfoque, interesa atender a la mujer que se entrega plenamente, vertiendo todo su ser en el otro, experimentando cómo su identidad puede verse amenazada o destruida. Este fenómeno no es un error ni un fallo moral, sino un reflejo del mecanismo psíquico de la libido, en el que confluyen fuerzas creadoras y destructivas.

El poema de Benedetti ofrece una respuesta poética a esta tensión: la necesidad de preservar la vitalidad y la capacidad de amar, incluso frente al impulso destructivo de la pasión. En este sentido, defender la alegría se convierte en una trinchera de la libido creadora. La alegría no es ingenua; es un acto consciente de autopreservación, un espacio desde el cual se puede seguir amando sin perder la propia identidad. Como señala Freud, la pulsión de vida busca continuidad, y la pulsión de muerte amenaza con devorarla. Benedetti nos recuerda que, aunque el amor pueda desbordarnos o poner en riesgo nuestro yo, existe la posibilidad de sostener la vida y la vitalidad mediante la conciencia y la alegría.

La vida de Sabina Spielrein ilustra de manera vívida esta dualidad. Sus experiencias personales y profesionales muestran cómo el amor y la pasión pueden ser transformadores, pero también devastadores. La tensión entre el deseo de unión y la necesidad de conservar la propia identidad es constante. Defender la alegría, entonces, es resistir la destrucción y mantener encendida la chispa creadora que permite renacer después del dolor. Es preservar la autonomía, la creatividad y la capacidad de amar sin perderse en el otro, entendiendo que la vida está en permanente cambio y que cada experiencia, incluso la dolorosa, es parte del devenir humano.

En conclusión, el amor y la pasión son fuerzas ambivalentes que habitan en todos nosotros. La teoría de Spielrein y Freud nos ayuda a comprender los riesgos y desafíos de entregarse completamente a otro, mientras que la poesía de Benedetti nos ofrece una guía para resistir la destrucción: defender la alegría como trinchera, sosteniendo la vida, la creatividad y la capacidad de amar sin anular nuestro propio ser. Aprender a equilibrar la libido creadora con los impulsos destructivos es, en última instancia, aprender a vivir plenamente, con conciencia y resiliencia.

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